James Vowles dejó claro que no se plantea cambiar su alineación en Williams: dice no tener “ninguna duda” de que Carlos Sainz y Alex Albon son la pareja que quiere “de cara al futuro previsible”, pese a un inicio de 2026 que ha dejado al equipo octavo en el campeonato de constructores con siete puntos.
El jefe de Williams situó además la responsabilidad en el propio equipo, no en sus pilotos, en plena antesala de una posible silly season agitada. Según Vowles, está “en nuestras manos, tanto hoy como en los próximos cinco años, demostrar que tenemos capacidad de poner rendimiento en el coche por encima de otros equipos y, por tanto, ganarnos su derecho a estar aquí”. También subrayó que ambos lo saben y que quieren seguir formando parte del proyecto.
El contraste con el año pasado explica la presión actual. Williams venía de terminar quinto en 2025 tras una temporada mejor de lo esperado, con Albon sumando con regularidad durante los dos primeros tercios del curso y Sainz firmando dos podios inesperados en el tramo final. Pero la campaña 2026 arrancó mal por retrasos de producción durante el invierno que dejaron al equipo en desventaja, y por ahora ese impulso se ha traducido solo en siete puntos, seis de Sainz y uno de Albon.
Vowles describió ese invierno como un periodo especialmente duro dentro del equipo. Contó que habló con Sainz y Albon “prácticamente a diario” mientras las malas noticias seguían llegando “durante semanas”, y que les pidió asumir un papel de liderazgo dentro de la estructura. “Vosotros sois líderes de esta organización igual que yo, así que aseguraos de que nos mantenemos unidos y de que empujamos al equipo en la dirección correcta”, les trasladó.
Para Vowles, la reacción de ambos es precisamente una de las razones por las que no contempla tocar la dupla. Dijo que “estuvieron a nuestro lado todo el tiempo”, que hacían “las preguntas correctas” y que le preguntaban “¿qué más puedo hacer?”. También destacó su respuesta cuando había oportunidades reales de sumar: “Cada vez que hemos tenido puntos que recoger, en Miami o incluso antes en Shanghái, han estado ahí y listos para hacerlo”.
Ese respaldo llega en un momento en el que la nueva jerarquía de 2026 empieza a definirse y podría empujar a varios pilotos a reexaminar su futuro. Vowles, sin embargo, insiste en que no ve una pérdida de confianza ni en Sainz ni en Albon. Su mensaje es que los dos no están en Williams solo para pelear por entrar en Q3, sino para comprobar que el equipo tiene la capacidad de corregir problemas y acelerar su reconstrucción cuando aparecen contratiempos.
Por eso, el dirigente británico sostiene que el mal arranque no altera el plan de fondo. “No tiene impacto en lo que estamos haciendo”, afirmó al reafirmar la hoja de ruta de Williams, con 2028 como uno de sus grandes hitos y 2030 como el objetivo para pelear por campeonatos. Vowles calificó la situación actual de “frustrante”, pero la redujo a “un bache en el camino” compuesto por problemas que “todos tienen solución”, una idea que convierte los próximos meses en una prueba menos sobre sus pilotos que sobre la capacidad del equipo para justificar su paciencia.
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