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Brundle pide acabar con el concepto de F1 2026

Martin Brundle ha pedido a la Fórmula 1 que se “deshaga de este concepto” en 2030 o 2031 después de sostener que el reglamento de 2026 ha vaciado de dificultad las curvas rápidas más emblemáticas de Silverstone y Spa-Francorchamps.

El expiloto y comentarista de Sky Sports F1 situó el problema en la gestión de la energía y el superclipping, un comportamiento que está obligando a los pilotos a levantar el pie incluso en zonas que antes se hacían a fondo para recuperar batería. Según las informaciones de los dos últimos grandes premios, eso se ha visto tanto en Maggotts y Becketts, en Silverstone, como en el complejo de Eau Rouge y Raidillon, en Spa, con velocidades de paso muy por debajo de las de la temporada pasada.

“Creo que todos seguimos luchando por entenderlo del todo, para ser sincero”, dijo Martin Brundle, expiloto de F1 y comentarista de Sky Sports F1, antes del Gran Premio de Bélgica. “Tengo hasta una pequeña lágrima en el ojo, porque hemos perdido todas las grandes curvas de Silverstone y aquí estamos en Spa con la misma situación. Estos nuevos reglamentos nos perjudican en los circuitos de alta velocidad”.

La crítica de Brundle no se limita a la sensación visual de que algunos tramos se han vuelto más fáciles. También apunta al tipo de carreras que están produciendo estos coches. Aunque tanto Silverstone como Spa dejaron muchos adelantamientos, aseguró que buena parte de ellos respondieron a un “efecto yo-yo”, marcado por diferencias en el uso de la batería: un coche adelantaba con ventaja de despliegue eléctrico y la posición volvía a cambiar cuando esa ventaja pasaba al rival.

Ese patrón ha alimentado un malestar más amplio en la parrilla. Varios pilotos ya habían señalado que la experiencia se ha diluido por la necesidad de gestionar constantemente la recuperación y el uso de energía, en lugar de poder empujar al máximo durante toda la vuelta.

La F1 y la FIA ya han reconocido la magnitud del problema y el Consejo Mundial del Deporte del Motor ratificó en junio cambios para 2027 y 2028 con el objetivo de reducir la dependencia eléctrica. El reparto de potencia pasará de un equilibrio aproximado del 50/50 a un 58% para el motor de combustión y un 42% para la parte eléctrica en 2027, antes de moverse a 60/40 en 2028.

Para Brundle, sin embargo, ese ajuste solo alivia parte del problema y no corrige el fondo de la cuestión. “Estamos haciendo algo para 2027 y 2028 y tenemos que deshacernos de este concepto lo antes posible, en 2030 o 2031”, dijo. Aun así, reconoció que el espectáculo no está exento de atractivo visual: “Cuando estoy en pista un viernes, vaya, parecen rápidos. Y cuando están lado a lado y buscando el hueco, parece muy divertido de ver. Pero, por ahora, tienen que dominar las complejidades, y hay muchas”.