Kimi Antonelli afronta el GP de Hungría 2026 como el piloto a batir en la última cita antes del parón estival, después de ganar en Spa su sexta carrera del año y llegar al Hungaroring con 45 puntos de ventaja sobre Lewis Hamilton y 50 sobre George Russell.
Ese margen cobra un valor especial en un circuito que suele premiar al que clava el sábado. El Hungaroring, presente de forma ininterrumpida en la Fórmula 1 desde 1986, mide 4,381 kilómetros, tiene 14 curvas y una distancia de carrera de 70 vueltas. Su trazado estrecho y muy revirado ofrece pocas oportunidades de adelantamiento, así que la clasificación suele condicionar buena parte del resultado del domingo.
Antonelli llega además respaldado por el impulso de Bélgica, donde reforzó su candidatura al título con otra victoria para Mercedes antes de viajar a Budapest. En un escenario donde la posición de salida pesa tanto, otro fin de semana sólido del italiano puede permitirle irse de vacaciones con un mando todavía más firme sobre el campeonato.
La gran amenaza para ese guion la representa Ferrari. Varias previas apuntan a que las características del Hungaroring deberían encajar mejor con el SF-26, un coche que puede encontrar en Budapest una ocasión real para discutir la supremacía reciente de Mercedes. Hamilton, segundo en la general, llega como el rival más cercano de Antonelli, mientras que Charles Leclerc también aparece como candidato después de encadenar resultados fuertes, con victoria en Silverstone y segundo puesto en Spa, muy cerca del Mercedes.
McLaren tampoco queda fuera de la pelea. Hungría ha sido uno de sus mejores terrenos en las dos últimas temporadas, con victoria de Oscar Piastri en 2024 y de Lando Norris en 2025, en medio de referencias a dobles 1-2 del equipo en los dos últimos años. A eso se suma un importante paquete de mejoras previsto para este fin de semana, con el objetivo de meter al campeón del mundo de constructores de nuevo en la lucha por delante.
El otro foco técnico del fin de semana estará en Aston Martin. El equipo llevará a Budapest una versión renovada del AMR26, con cambios de chasis y aerodinámica ligados al primer gran desarrollo de Adrian Newey. Después de un inicio de temporada en el que algunas previas lo sitúan como el peor coche de la parrilla, Hungría aparece como una prueba crítica para medir si esas novedades pueden cambiar de verdad la trayectoria del proyecto antes del descanso veraniego.
© Jonathan Borba