Liam Lawson y Arvid Lindblad sorprendieron a los aficionados tras el GP de Bélgica al regresar juntos en un vuelo comercial de easyJet, una imagen poco habitual en la Fórmula 1 que disparó la simpatía hacia Racing Bulls en redes sociales.
Las fotos y los vídeos de ambos pilotos en el avión empezaron a circular poco después de Spa-Francorchamps, y la escena ganó todavía más tracción cuando Lawson compartió una selfie en su historia de Instagram con el mensaje: “Shoutout EasyJet”. En un paddock más asociado a los jets privados, la estampa de los dos pilotos volando en una aerolínea low cost llamó la atención de inmediato.
La reacción fue mayoritariamente positiva. Entre los comentarios que se hicieron virales aparecieron mensajes como “Oh man, what are the odds of meeting two F1 drivers on a commercial flight?” y “I love everything about this: that they're flying together and that they're flying a cheaper airline. As the season goes on, I'm loving this team more and more.” Otro usuario bromeó con que Racing Bulls estaba “dangerously close to a cost cap breach”.
El viaje llegó después de un fin de semana en el que Racing Bulls volvió a sumar en la apretada pelea de la zona media, aunque sin completar otro doble resultado en los puntos. Lindblad terminó noveno en Bélgica y aportó dos puntos, mientras Lawson acabó 12º, poniendo fin a una racha de cuatro carreras consecutivas del equipo de Faenza con sus dos coches puntuando.
La lectura deportiva de Spa también ayudó a explicar el contraste entre la imagen viral del vuelo y el momento competitivo del equipo. Lindblad compitió en Bélgica con la nueva evolución del VCARB 03, mientras Lawson ya avanzó tras la carrera que espera recibir el paquete completo de mejoras este fin de semana en el Gran Premio de Hungría.
Pese a no firmar otro doblete en los puntos, Racing Bulls salió de Spa igualado con Alpine en la lucha por la quinta posición del campeonato de constructores, una señal de que cada pequeño avance técnico puede resultar decisivo en una batalla que sigue muy apretada.
© Jonathan Borba