© Liauzh

Russell pierde más terreno tras otro fallo de Mercedes

Publicidad

George Russell pasó de salir sexto a quedarse casi último por un fallo en la secuencia de salida de su Mercedes en el GP de Hungría y, aunque remontó hasta la séptima posición, vio cómo Kimi Antonelli ampliaba su ventaja en el Mundial.

El británico activó el anti-stall cuando se apagaron los semáforos en Budapest, se hundió hasta la P21 y quedó solo por delante de Sergio Pérez, que había arrancado desde el pit-lane. Desde ahí firmó una buena remontada hasta acabar séptimo, con seis puntos, en una carrera que le dejó como el último clasificado entre los cuatro equipos punteros tras el abandono de Oscar Piastri.

Russell explicó después que el problema empezó antes incluso de la arrancada. George Russell, piloto de Mercedes, contó a Sky Sports F1 y a la prensa en Budapest: “Estaba acelerando para mantener el régimen y, de repente, unos cuatro segundos antes de que se apagasen los semáforos, el motor empezó a revolucionarse por todos lados”. Luego añadió: “Intentaba reaccionar con el acelerador, pero no hacía nada. El motor no estaba respondiendo al acelerador”.

Toto Wolff dejó claro que no responsabiliza al piloto. Toto Wolff, jefe de Mercedes, dijo tras la carrera a medios como RacingNews365: “Parece que a George le ha vuelto a pasar otro problema. Da la impresión de que dio alrededor de un 10% de acelerador, el motor se fue al máximo de revoluciones, levantó el pie y el coche se vino abajo”. Su conclusión fue más dura: “No estoy nada contento con los errores que están ocurriendo”.

El enfado de Wolff llegó acompañado de un reconocimiento al trabajo de Russell una vez arruinada la salida. Según el austriaco, después “pilotó muy bien”, atravesó el tráfico con facilidad y recuperó “el máximo de puntos” que podía salvar. Ese matiz fue casi lo más frustrante para Mercedes: el coche sí tenía ritmo para aspirar a mucho más en Hungaroring.

Russell también se agarró a esa lectura positiva, pero el tono fue el de un piloto agotado por una primera mitad de temporada llena de golpes. Hungría se suma a un 2026 en el que ya sufrió un abandono por avería de motor en Canadá y problemas de velocidad punta en Silverstone y Spa, además de otros contratiempos recientes. “He pasado un poco el punto de la decepción”, admitió. “Si sigo decepcionado por todo lo que pasa, estaré decepcionado cada día de la semana”.

Aun así, insistió en que quiere seguir empujando y que también tiene margen para mejorar en lo que depende de él. Pero la sensación dominante fue de hartazgo. Russell llegó a decir que nunca ha vivido una temporada así en toda su carrera y asumió que el parón veraniego llega en el momento justo.

El golpe en la clasificación fue inmediato. Antonelli terminó tercero en Hungría y se fue al descanso con 59 puntos de ventaja sobre su compañero, después de otra tarde en la que Russell volvió a pagar un problema de ejecución y fiabilidad justo cuando Mercedes tenía velocidad para pelear mucho más arriba.

Publicidad