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Norris confirma el salto de McLaren en Hungría

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Lando Norris dio a McLaren su primera victoria de la temporada 2026 al ganar el Gran Premio de Hungría desde la pole, rehacerse tras perder el liderato con Oscar Piastri en la primera vuelta y acabar imponiéndose por 15.080 segundos después de 70 vueltas en 1:39:56.180.

La victoria tuvo más peso que un simple resultado, porque confirmó que McLaren volvió a tener un coche capaz de dominar un fin de semana. Norris no ganó una carrera lineal. En la salida conservó la posición, pero en la curva 2 perdió la zaga varias veces, se fue largo y abrió la puerta a Piastri, que le devolvió la maniobra y pasó a liderar. “No sé realmente qué pasó. Perdí la parte trasera varias veces, tres o cuatro. Fue una sensación horrible y Oscar hizo un muy buen trabajo para volver a ponerse delante”, explicó Norris después.

Aun así, el británico nunca se descolgó. Se mantuvo a menos de un segundo durante el primer relevo y empezó a construir la carrera con ritmo puro, hasta el punto de convertir la estrategia interna de McLaren en el momento más delicado del domingo. Norris pidió parar antes para intentar el undercut sobre Piastri, convencido de que tenía más velocidad, pero el muro no le dio prioridad. El equipo llamó primero a Piastri para cubrir a Lewis Hamilton y dejó a Norris seis vueltas más en pista.

Ese momento pudo haber definido la carrera en contra de Norris, pero acabó reforzando su actuación. Cuando por fin hizo su segunda parada, volvió a pista por delante de Piastri, que había perdido tiempo al tocarse con el Williams de Carlos Sainz mientras lo doblaba. Desde ahí, la diferencia de ritmo quedó expuesta de inmediato. Norris se escapó con autoridad y transformó una carrera que había empezado torcida en una victoria cómoda.

En su valoración, Lando Norris, piloto de McLaren, situó la actuación entre las mejores de su trayectoria. “Hoy diría probablemente que ha sido una de mis mejores actuaciones en cuanto a extraer rendimiento del coche, estando tan cerca del límite en cada vuelta”, dijo. Más tarde añadió: “Mi ritmo hoy fue probablemente de los mejores que he tenido nunca. El coche era precioso de pilotar y tenía confianza”.

El propio Norris explicó que esa superioridad le permitió alargar los relevos más de lo esperado y ganar la carrera sin depender de una sola jugada táctica. También vinculó el resultado al trabajo de McLaren con la evolución estrenada en Hungaroring, un paquete que ya había dado la pole el sábado y que en carrera convirtió al MCL40 en la referencia del fin de semana.

El único golpe para McLaren fue no convertir esa ventaja en un doblete. Piastri, que había liderado buena parte de la primera mitad de la prueba, acabó retirándose por una avería en la caja de cambios cuando seguía en posición de podio. Eso dejó a Max Verstappen segundo y a Kimi Antonelli tercero, pero no cambió la lectura principal del domingo: en Budapest, McLaren volvió a parecer un equipo ganador y Norris fue quien lo confirmó en pista.

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