© Martin Lee from London, UK

Leclerc no entiende el patrón inverso de Ferrari

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Charles Leclerc calificó de decepcionante el fin de semana de Ferrari en el GP de Hungría y admitió que el equipo debe entender por qué su rendimiento está yendo en dirección contraria a sus propias previsiones. Tras acabar cuarto en el Hungaroring, el monegasco señaló que el caso de Budapest encaja en una tendencia que ya considera demasiado clara para ser casual.

Leclerc explicó después de la carrera, en declaraciones a medios como RacingNews365, que Ferrari ha sido fuerte precisamente en los circuitos donde esperaba sufrir, y débil donde pensaba destacar. “Es un fin de semana decepcionante, y creo que lo que más me llama la atención después de las tres últimas carreras es que, de esas tres, hubo dos en las que esperábamos sufrir y terminamos primero y segundo. Y en la carrera en la que esperábamos hacerlo bien, terminamos cuarto y quinto”, dijo.

Ese contraste es el que más inquieta a Ferrari. En Silverstone, Leclerc ganó el Gran Premio de Gran Bretaña cuando el equipo no esperaba un escenario favorable. En Spa-Francorchamps fue segundo, de nuevo en un trazado donde la previsión interna tampoco era especialmente optimista. En cambio, el Hungaroring aparecía sobre el papel como una pista adecuada para el SF-26 y acabó dejando a Ferrari fuera del podio con Leclerc cuarto y Lewis Hamilton quinto.

Leclerc insistió en que no se trata de un problema aislado de un solo coche o de un solo lado del garaje. “Hay claramente una tendencia, y no es que un coche vaya bien porque su piloto esté haciendo algo excepcional. Ambos coches parecen tener esa tendencia de rendir bien los fines de semana en los que esperábamos sufrir y sufrir cuando pensábamos que íbamos a ser fuertes”, afirmó. En ese mismo análisis añadió que la falta de correlación también se vio dentro de la propia carrera, con stints complicados para Hamilton en algunos momentos y para él en otros.

La decepción de Budapest fue mayor porque Ferrari llegó al fin de semana con expectativas altas. Frédéric Vasseur, jefe del equipo Ferrari, resumió esa sensación al decir: “Cuando eres primero y segundo el viernes esperas mucho más”. El resultado final dejó una brecha evidente entre lo que el equipo creyó ver al inicio del fin de semana y lo que realmente pudo sostener cuando importaba.

Leclerc también reconoció que Ferrari se complicó la carrera con la salida. Arrancó desde delante, perdió posiciones al apagarse los semáforos y recordó que en el Hungaroring apenas hay oportunidades de adelantamiento. “También es verdad que con una buena salida hoy las cosas podrían haber sido muy diferentes, porque en una pista como esta no hay muchas oportunidades de adelantar”, señaló. Aun así, no descargó toda la explicación en ese momento inicial, porque admitió que Ferrari nunca fue realmente fuerte durante la carrera.

De hecho, el monegasco describió una actuación demasiado irregular como para aspirar a más. Dijo que Ferrari “pagó el precio” de la salida, que el primer stint no fue malo y que el último con el neumático blando fue bueno, pero lamentó que hubiera demasiados altibajos. Esa inconsistencia, unida a una lectura equivocada de qué circuitos debían favorecer al SF-26, es ahora el problema central que Ferrari necesita resolver.

Leclerc dejó claro que esa investigación será prioritaria antes de la reanudación del campeonato. Ferrari, dijo, tiene que entender por qué “ocurren cosas que no están en línea con nuestras expectativas” si quiere volver a pelear por victorias cuando se reanude la temporada.

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