© Jonathan Borba

Piastri detecta la clave de su giro en 2026

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Oscar Piastri asegura que por fin ha empezado a entender cómo hay que conducir los Fórmula 1 de 2026, después de una primera mitad de temporada muy por debajo de lo esperado que le lleva al parón de verano con 92 puntos y sin subir al podio desde Miami.

El piloto de McLaren describió el cambio reglamentario como un “reinicio enorme” y admitió que su adaptación fue más lenta de lo que quería. Según explicó, las nuevas normas de chasis y unidad de potencia han obligado a los pilotos a reaprender su pilotaje para extraer rendimiento. “Estamos teniendo que descubrir muchas cosas nuevas y nuevas maneras de extraer rendimiento del coche y de nosotros mismos”, señaló. También admitió que en las últimas carreras antes del descanso empezó a comprender mejor qué necesita este coche: “Cada coche va a necesitar cosas ligeramente distintas para ir rápido, y siento que en las últimas carreras antes del parón he descubierto cada vez más cómo hay que conducir el coche, cómo funciona, cómo ir rápido con él, que no siempre es lo más obvio o natural”.

Andrea Stella, jefe de equipo de McLaren, respaldó esa lectura y situó la clave en la adaptación de Piastri a una generación de monoplazas muy distinta a la anterior. Stella dijo que el australiano “todavía se está poniendo en sintonía con estos coches de 2026”, diseñados con menos carga aerodinámica, neumáticos más estrechos, aerodinámica activa y un reparto de potencia cercano al 50-50 entre motor de combustión y energía eléctrica. Para McLaren, ahí sigue habiendo margen de mejora, y Stella afirmó que espera “un Oscar muy fuerte para la segunda parte de la temporada”.

Los resultados explican el peso de ese proceso. Piastri solo suma dos podios en todo 2026 y, en clasificación, Lando Norris ha salido por delante en siete de las últimas ocho sesiones, con Mónaco como única excepción. La comparación con 2025 acentúa todavía más el bajón: entonces ganó seis carreras en la primera mitad del campeonato y llegó al parón veraniego como líder con el coche de la generación anterior.

Piastri reconoció que al comienzo del año siguió recurriendo a hábitos de temporadas pasadas, pero descubrió que “no siempre funcionan con estos coches”. Puso a Barcelona como un ejemplo claro de esa limitación y situó en Austria el punto en el que decidió cambiar de enfoque. “En Austria sentí que tenía que exigirme un poco más, probar cosas nuevas y simplemente conducir de una manera un poco diferente”, explicó.

Ese ajuste de método es lo que sostiene ahora la esperanza de McLaren y del propio Piastri para la segunda mitad de la campaña. Si el australiano ha encontrado por fin una forma más efectiva de extraer rendimiento a esta nueva generación de coches, su temporada todavía puede cambiar de dirección en la reanudación del campeonato.

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