Lando Norris mantendrá la pole de la Sprint del GP de Miami después de que los comisarios descartaran sancionarle por ir “innecesariamente despacio” en clasificación y aceptaran que el tráfico al final de la vuelta provocó su reacción.
El piloto de McLaren había dejado en el aire su primer puesto pocas horas después de marcar el mejor tiempo del viernes, con dos décimas de ventaja sobre Kimi Antonelli. La investigación se abrió por un posible incumplimiento de las notas del director de carrera, que fijaban un tiempo máximo entre las dos líneas de Safety Car durante la sesión.
En su resolución, los comisarios señalaron que “Car 1 [Norris] failed to stay below the required time limit as stipulated by the Race Director’s Competition Notes”. Pero también precisaron que el McLaren estuvo “within the approved delta time for almost the whole lap until just before turn 17, where he was suddenly passed by car 27 [Hulkenberg]”.
Ese matiz fue decisivo. Según el veredicto, el adelantamiento de Nico Hülkenberg obligó a Norris a reaccionar “to create a necessary and appropriate gap to set up a push lap”, una circunstancia que los comisarios consideraron atenuante antes de concluir que el británico “did not drive unnecessarily slowly”.
El caso se centraba en una vuelta lenta entre dos intentos de la SQ2. Norris llegaba al final de su segunda vuelta de preparación cuando Hülkenberg le superó en la recta hacia la curva 17. A partir de ahí, levantó para no quedarse demasiado cerca del Audi, mientras Gabriel Bortoleto empezaba a acercarse por detrás.
La investigación amenazaba con alterar la parrilla de la Sprint, pero el fallo mantiene intacto el resultado deportivo del viernes. Norris saldrá primero para McLaren, con Antonelli a su lado en la primera fila y Oscar Piastri tercero, un desenlace que preserva una pole que había quedado bajo sospecha por el tráfico y no por la vuelta rápida que la consiguió.
© Jonathan Borba