Fernando Alonso afirmó que no quiere dejar la Fórmula 1 «con un mal sabor de boca» y que, pese al difícil arranque de Aston Martin en 2026, no ve motivos para retirarse mientras siga sintiéndose «al 100%».
El español, de 44 años y con contrato hasta el final de 2026, situó su reflexión sobre el futuro lejos de la edad y más cerca de sus sensaciones al volante. En declaraciones a medios entre ellos RacingNews365, explicó que «dejar el deporte con un mal sabor de boca no siempre es lo mejor» y añadió que «estas cosas, no eliges cuándo dejar de correr; solo Nico Rosberg lo hizo». Por eso, sostuvo, decidir el momento de parar suele ser mucho más complejo.
Su idea central es que la retirada no debe venir dictada por un mal ciclo del equipo si él todavía se ve competitivo. Alonso recordó que seguir en la parrilla desde su regreso en 2021 «ha sido un regalo» y dejó claro el criterio con el que quiere tomar esa decisión: marcharse cuando aún se sienta rápido, no «cuando todo el mundo me está ganando, cuando me siento lento y cometo errores». En ese sentido, fue rotundo: «Sé que ahora mismo estoy al 100%, y también quiero irme sintiéndome así».
Ese mensaje llega en pleno bache de Aston Martin en el inicio de su nueva etapa con Honda. La asociación entre ambas partes no arrancó como el equipo imaginaba y el coche ha acumulado problemas de fiabilidad de la unidad de potencia, vibraciones y una falta general de competitividad que ha empujado a la escudería hacia la parte trasera de la parrilla. En las cuatro primeras carreras de la temporada, Alonso solo pudo ver la meta en dos.
El contexto refuerza el sentido de sus palabras. El problema, según expuso el propio piloto, no es una pérdida de nivel personal, sino un paquete que no le permite traducir su velocidad en resultados. De ahí que la idea de cerrar su carrera en medio de este bajón le resulte poco atractiva: no sería una retirada marcada por el declive del piloto, sino por un momento técnico y deportivo que aún no refleja, a su juicio, su verdadero nivel.
Alonso insistió en que afronta esa situación con serenidad. Dijo estar «muy tranquilo» y «muy feliz» con su carrera, además de agradecido por todo lo que el deporte le ha dado y por las experiencias vividas. Pero esa calma no suena a despedida inminente. Más bien apunta a lo contrario: mientras siga convencido de que conserva su velocidad y su nivel, el mal comienzo de Aston Martin-Honda no será el motivo que le empuje a bajarse del coche.
© Adrian Hernandez