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Ben Sulayem frena la entrada de Mercedes en Alpine

Mohammed Ben Sulayem ha reabierto el debate sobre la multipropiedad en la Fórmula 1 al posicionarse en contra de que Mercedes tome una participación en Alpine, mientras la FIA estudia si una operación de ese tipo sería legal y compatible con la integridad deportiva del campeonato.

El presidente de la FIA, en declaraciones recogidas por The Times durante el fin de semana del GP de Miami, dejó clara su postura: “Creo que poseer dos [equipos] no es el camino correcto, esa es mi opinión personal”. Aun así, precisó que la federación está analizando el caso porque se trata de “un área complicada” y que ya ha puesto a su gente a investigar “si es posible”, “si está permitido” y “si es lo correcto”.

El asunto ha cobrado fuerza por la venta del 24% de Alpine que pertenece a Otro Capital. El fondo adquirió esa participación en 2023 por 233 millones de dólares, pero el crecimiento de la valoración de la Fórmula 1 sitúa ahora a la escudería en torno a los 3.000 millones, lo que elevaría ese paquete a unos 720 millones. Flavio Briatore, consejero ejecutivo de Alpine, confirmó a PlanetF1.com y a otros medios que Mercedes está entre “tres o cuatro” compradores potenciales.

Para Ben Sulayem, el problema no se limita al cumplimiento formal del reglamento. También afecta al fondo competitivo del campeonato. El dirigente de la FIA sostuvo que una doble propiedad solo podría encajar “si es por la razón correcta” y “si no estás intentando adquirirlo solo para evitar que otros lo hagan, o también para ganar poder de voto cuando se trata de los reglamentos”. Después fue más lejos al situar el debate en el terreno de la credibilidad del deporte: “Si perdemos el espíritu deportivo, sinceramente, creo que ya no habrá apoyo al deporte”.

Si Mercedes acabara entrando en el capital de Alpine, pasaría a ser el segundo grupo con intereses en más de un constructor de la parrilla junto a Red Bull, propietaria de Red Bull Racing y Racing Bulls. Eso convierte cualquier decisión sobre el caso Alpine en una cuestión de alcance mucho mayor, porque pondría bajo examen la coherencia con la que la Fórmula 1 y la FIA abordan la propiedad cruzada entre equipos.

El contexto político ya venía cargado antes de Miami. Zak Brown, consejero delegado de McLaren, había denunciado pocos días antes que la copropiedad de equipos “compromete la justicia deportiva”. La intervención de Ben Sulayem da ahora a esa crítica un respaldo institucional mucho más claro y eleva la presión sobre la FIA para definir hasta dónde está dispuesta a permitir estructuras de poder compartidas dentro de la parrilla, justo cuando Alpine se prepara para montar unidades de potencia Mercedes a partir de 2026.