© Eterna

Montoya rechaza los V8 y defiende la F1 2026

Juan Pablo Montoya se desmarcó del impulso hacia el regreso de los motores V8 al asegurar que la era de su generación era “muy aburrida” y defender que la normativa de Fórmula 1 para 2026, pese a las críticas iniciales, puede producir carreras más auténticas que las del pasado.

El colombiano, siete veces ganador de grandes premios, fijó su posición tras el fin de semana del Gran Premio de Miami, primero en el podcast BBC Chequered Flag y también en declaraciones a RacingNews365. Mientras la FIA sigue ajustando el reglamento de 2026 y abre el debate sobre un posible retorno de los V8 desde 2030 o, como muy tarde, 2031, Montoya rechazó la nostalgia que rodea a aquella etapa. “La gente dice: ‘oh, tu época fue muy buena’. Yo les digo: ‘mira una carrera, es muy aburrida’”. También recordó que incluso para los pilotos aquellas pruebas podían sentirse “como una breve sesión de test”.

Su crítica no se quedó en la memoria idealizada de los motores atmosféricos. Montoya sostuvo que los coches de entonces podían ser muy impresionantes sobre el papel, pero no ofrecían buenas carreras. “Todo el mundo dice que esos eran los mejores coches de carreras que había, pero las carreras eran terribles”, afirmó a RacingNews365.

Esa defensa de la F1 actual se apoya sobre todo en el tipo de lucha que espera con la normativa de 2026. Frente a quienes ven con recelo un modelo más condicionado por la gestión de la energía, Montoya dijo en BBC Chequered Flag que le gusta esa idea porque da margen al piloto para responder. Explicó que, si ve que el rival va a adelantarle, puede entrar antes en modo de recarga, guardar algo más de energía y llegar mejor preparado a la siguiente recta para defenderse.

Ahí es donde trazó el contraste más duro con el DRS, un sistema con el que nunca estuvo de acuerdo y que, a su juicio, volvió demasiado artificiales muchos adelantamientos. “Para mí, el DRS era una tontería”, dijo. Según su visión, cuando el coche de detrás estaba a un segundo o a nueve décimas, el de delante se convertía en “un pato sentado” y al final de recta el rival simplemente pasaba. “Y luego la gente dice: ‘¡qué adelantamiento!’. Yo digo: ‘¿A qué te refieres? No ha hecho nada, sólo pasaba por allí’”.

Montoya cree que el campeonato actual ofrece una base competitiva mucho más rica que la de su propia etapa. Aunque admitió que ahora puede ser más difícil adelantar que antes, defendió que “las carreras en sí fueron muy buenas” tras Miami y remató que “correr hoy en día es entretenido”. Para él, la situación actual es “una era realmente especial” porque “hay cuatro equipos que pueden ganar carreras, y eso no es muy común”.

Su postura llega en un momento sensible para la dirección técnica de la categoría. La FIA y la Fórmula 1 han respondido a las dudas iniciales sobre 2026 con varios ajustes reglamentarios, algunos orientados a hacer la clasificación más agradable y otros a mejorar la seguridad, además de preparar cambios más amplios para 2027 en el reparto entre potencia eléctrica y de combustión. Al mismo tiempo, Mohammed Ben Sulayem ha asegurado que el regreso de los V8 “va a llegar”, lo que ha alimentado la idea de cerrar antes de tiempo la actual filosofía híbrida.

Montoya, sin embargo, ha dejado claro que no ve el pasado como la solución. Su mensaje es el contrario: la nostalgia por los V8 confunde el ruido con el espectáculo, y la F1 puede encontrar carreras mejores en 2026 si la pelea se decide menos por un botón de DRS y más por cómo cada piloto gestiona su energía y responde al ataque.