Trece de los 22 pilotos actuales de Fórmula 1 residen oficialmente en Mónaco, una cifra que convierte al Gran Premio del principado en una carrera en casa para más de la mitad de la parrilla.
En esa lista están Charles Leclerc, Max Verstappen, Lando Norris, Oscar Piastri, George Russell, Lewis Hamilton, Carlos Sainz, Alexander Albon, Nico Hülkenberg, Gabriel Bortoleto, Liam Lawson, Oliver Bearman y Valtteri Bottas. En la semana más emblemática del calendario, eso significa que muchos de ellos no cambian su rutina por un hotel ni por un traslado excepcional: simplemente vuelven a casa al terminar su jornada en el circuito.
Leclerc, piloto monegasco de Ferrari, explicó que para él existen “dos Mónacos”. “Está Mónaco durante el fin de semana de carrera y Mónaco fuera del fin de semana de carrera”, dijo, al insistir en que el principado es ante todo su hogar y el lugar donde tiene cerca a sus amigos y a su familia.
Esa sensación doméstica también la describió Gabriel Bortoleto, piloto brasileño de Audi y residente en Mónaco. “Es genial terminar el día en el circuito y poder volver a casa”, dijo. En otra versión de sus declaraciones, añadió que allí le esperarían su hermano y su madre para cenar después de la actividad en pista.
La atracción de Mónaco para los pilotos no se reduce a la fiscalidad. Los resúmenes sitúan entre los grandes argumentos su seguridad, la privacidad que ofrece a residentes con alta exposición pública, su ubicación en la Costa Azul y una logística especialmente cómoda, con heliopuerto propio y conexión rápida con el aeropuerto de Niza. A eso se suma un clima con más de 300 días de sol al año, un factor que facilita los desplazamientos entre carreras, fábricas y compromisos comerciales.
Max Verstappen, que vive en Mónaco desde los 18 años, lo resumió con una idea simple: “Mónaco es mi casa”. El neerlandés también destacó que vive “muy a gusto” allí, lo definió como un lugar “muy seguro”, con gente amable y adecuado para los niños, y señaló que tener además un Gran Premio es “realmente solo un bonus”. Hülkenberg, por su parte, también valora especialmente poder recuperarse en casa incluso entre sesiones del fin de semana.
Las ventajas fiscales siguen formando parte de la explicación. Mónaco no grava la renta personal de la mayoría de sus residentes, aunque exige acreditar medios económicos importantes y pasar allí la mayor parte del año. Pero ese incentivo no impacta igual en toda la parrilla: los pilotos franceses son la excepción. Pierre Gasly e Isack Hadjar viven en Italia y Esteban Ocon reside en Suiza, en un reflejo de que, para ellos, una residencia monegasca ofrece menos beneficio que para otras nacionalidades.
El resultado es que Mónaco no solo acoge una de las citas más reconocibles de la Fórmula 1, sino también la vida cotidiana de buena parte de sus protagonistas, hasta el punto de que el Gran Premio se corre en el mismo lugar donde muchos de ellos descansan, entrenan y organizan su temporada.
© Jonathan Borba