Cadillac afrontará el GP de Hungría como el único equipo del Mundial de Constructores de Fórmula 1 2026 que sigue sin puntuar, después de salir otra vez de vacío de Spa con Valtteri Bottas 18º y el abandono de Sergio Pérez por un problema mecánico.
El paso por Bélgica dejó al equipo estadounidense atrapado en la misma situación, incluso en una carrera en la que necesitaba aprovechar cualquier oportunidad. Bottas llevó el MAC-26 hasta meta, pero su 18ª posición le dejó penúltimo entre los pilotos clasificados. Pérez, en cambio, ni siquiera pudo terminar: se retiró en la vuelta 13 de 44 por un fallo en la suspensión trasera interna.
Ese abandono golpeó especialmente a Cadillac porque Pérez sí había conseguido avanzar tras la salida. El mexicano había ganado varias posiciones y se había acercado a la Haas de Esteban Ocon antes de verse obligado a regresar al garaje. Fue su tercer abandono de la temporada, otro síntoma de un curso en el que el equipo combina falta de ritmo y problemas de fiabilidad.
Pérez explicó después de la carrera que el final fue “desafortunado” por “un fallo en la suspensión trasera interna” y añadió que el equipo sigue investigando las causas. También señaló otro de los límites del coche en Spa: “Fue un fin de semana complicado porque sufrimos mucho con la velocidad punta. Incluso en carrera me faltaban un par de décimas y no pudimos luchar durante más tiempo con la Haas de Esteban Ocon”.
Bottas, por su parte, admitió que terminar con un solo coche apenas sirvió para recoger información. El piloto finlandés dijo que fue “otra carrera exigente” y que Cadillac todavía tiene “trabajo por hacer, especialmente en fiabilidad y degradación de neumáticos”. Esas carencias ayudan a explicar por qué el mejor resultado del equipo en 2026 sigue siendo un 13º puesto, logrado por el propio Bottas una sola vez.
Graeme Lowdon, jefe del equipo Cadillac Formula 1, puso el foco en recuperar la solidez que el equipo había mostrado antes en el año. Lowdon señaló que revisarán las causas del abandono de Pérez “para volver a la fiabilidad que vimos más temprano en la temporada”.
Ese es el problema que Cadillac arrastra hacia el Hungaroring, sede de la undécima carrera del año y la última antes del parón veraniego: no solo sigue sin puntos, sino que llega a Hungría necesitando resolver a la vez su fiabilidad, la degradación de los neumáticos y un déficit de rendimiento que en Spa volvió a dejarlo fuera de la pelea.
© Jonathan Borba