Mercedes ha confirmado que Kimi Antonelli no participará en la primera sesión de entrenamientos libres del GP de Barcelona, ya que Frederik Vesti pilotará su W17 en la FP1 antes de que el italiano recupere el coche para la FP2 y el resto del fin de semana.
El movimiento llama la atención por el momento en que llega. Antonelli aterriza en la séptima cita del año como líder del Mundial con 156 puntos, 66 más que Lewis Hamilton, después de enlazar cinco victorias consecutivas y de convertirse en Mónaco en el ganador más joven de la historia de esa carrera. Aun así, arrancará el fin de semana con una hora menos de preparación que su compañero George Russell.
La decisión responde a la normativa de 2026, que obliga a cada equipo a ceder cuatro sesiones de primeros libres por temporada a pilotos con un máximo de dos participaciones en Grandes Premios. Barcelona es uno de los escenarios habituales para cumplir ese requisito, tanto por el conocimiento previo del trazado como por el test invernal aceptado por la FIA que ya se celebró allí este año.
Toto Wolff, director del equipo Mercedes, explicó en la previa del fin de semana que Vesti ha tenido un papel importante en el trabajo de desarrollo del W17 y en la comprensión de cómo extraer más rendimiento del paquete. Según Wolff, la sesión también servirá para vincular ese trabajo de simulador con el coche real y seguir recopilando datos útiles mientras el equipo continúa trabajando en mejoras.
Para Vesti, será su primera toma de contacto con el W17. “Llevo esperando esto desde el principio del año”, dijo el piloto de reserva de Mercedes, antes de añadir que trabajará “muy estrechamente con el equipo durante todo el fin de semana”.
La FP1 de Barcelona dará a Mercedes una oportunidad de contrastar en pista el trabajo realizado en Brackley sin alterar el plan principal del fin de semana, porque Antonelli volverá al coche antes de la FP2 para afrontar desde ahí toda la preparación competitiva de la cita catalana.
© Jonathan Borba