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Sainz destapa el gran problema de Williams en Barcelona

Carlos Sainz salió del viernes del GP de España con una conclusión inquietante para Williams: el FW48 puede mantenerse más o menos en la pelea a una vuelta, pero se hunde en ritmo de carrera cuando el calor, el viento y la degradación entran en juego. El español lo resumió como “uno de los viernes más duros que recuerdo” tras una jornada en la que acabó 14º, a cinco posiciones de Alex Albon y a cuatro décimas del top 10.

El problema, según Sainz, no fue tanto una sorpresa por el tipo de circuito como la magnitud de la caída de rendimiento. El piloto de Williams ya esperaba un viernes complicado en Montmeló por un trazado de media-alta velocidad y unas condiciones muy calurosas y ventosas que castigan las debilidades del coche. Pero el golpe llegó en las tandas largas. “Podemos estar ahí, más o menos, en la lucha por la Q1 y la Q2. Pero en tanda larga, estamos muy, muy lejos”, dijo Sainz a F1 TV.

Esa diferencia quedó reflejada también en los números que manejó el propio piloto. A una vuelta, situó a Williams “a tres o cuatro décimas de la Q3”, más o menos donde esperaba estar respecto a la zona media. Con combustible y neumáticos usados, el escenario cambió por completo. “En las vueltas largas, cuando empezamos a analizar en profundidad, estamos a un segundo del pelotón”, explicó.

Ahí está la verdadera alarma para el equipo. Sainz describió el viernes como “una llamada de atención” y admitió que, después de varias pistas de baja velocidad y temperaturas más frías, Barcelona recordó a Williams que sigue teniendo el mismo problema de fondo en un circuito más representativo. “Sabíamos que podíamos esperar algo así, pero la magnitud de los problemas que tuvimos hoy es algo que necesitamos analizar”, afirmó. “Probablemente una llamada de atención de que todavía estamos muy, muy lejos de donde queremos estar.”

La degradación fue alta para toda la parrilla, con Pirelli llevando compuestos un paso más blandos que en 2025, pero Sainz dejó claro que Williams lo estaba pasando mucho peor. “Creo que todos están sufriendo, nosotros el doble, así que es exponencialmente más grave para nosotros”, señaló. Su explicación apuntó a un coche que desliza más que sus rivales, genera temperatura en el eje trasero y pierde ritmo a medida que avanza la tanda. “Estamos derrapando más que nadie y generando mucho calor en nuestros neumáticos traseros y eso probablemente está comprometiendo nuestro ritmo de carrera.”

Sainz también vinculó esa caída a otra limitación estructural del FW48 al asegurar que este circuito “deja al descubierto el exceso de peso”, una debilidad que agrava todavía más el comportamiento del coche en carrera. Por eso el español insistió en que la reunión técnica debía centrarse casi por completo en entender las tandas largas, porque ahí vio un retroceso claro a las peores referencias del año. “Así que hemos vuelto a donde estábamos en China, Suzuka o Australia, lo cual es toda una sorpresa para todos nosotros”, dijo. “Me temo que es algo bastante importante.”

El complicado panorama de Williams se agravó además en el otro lado del garaje. Albon no pudo rodar en la primera sesión después de que la participación prevista del rookie Luke Browning se frustrara por un problema eléctrico, una incidencia que dejó al equipo sin parte del trabajo planeado. En la tarde, Albon terminó 19º y en un momento llegó incluso a preguntar por radio si el equipo quería seguir con el programa.

Con esa pérdida de rodaje y un coche que castiga más los neumáticos que sus rivales, Williams llega a la clasificación con margen para pelear en la zona de Q1 y Q2, pero con una amenaza mucho más seria para el domingo en un circuito donde Sainz cree que el FW48 ha quedado expuesto “muy, muy lejos” del ritmo de carrera de la zona media.