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Massa ve frenada su demanda del Crashgate

Felipe Massa ha visto frenado el avance de su demanda por el Crashgate de 2008 después de que el Tribunal Supremo del Reino Unido autorizara a Bernie Ecclestone, Formula One Management y la FIA a apelar directamente la resolución que permitía seguir adelante con el caso y con su reclamación de hasta 82 millones de dólares.

La novedad es clave porque los demandados han obtenido una “leapfrog appeal”, un mecanismo que les permite saltarse el paso habitual por la Court of Appeal y llevar de forma inmediata al Supremo la decisión del High Court. Lo que buscan impugnar es el fallo que había dejado abierta la vía para que la acusación de conspiración ilícita planteada por Massa llegara a juicio.

El litigio nace del Gran Premio de Singapur de 2008, la carrera marcada por la maniobra de Renault al ordenar a Nelson Piquet Jr. provocar un accidente para favorecer a Fernando Alonso. La salida del coche de seguridad alteró por completo la prueba. En ese contexto, Ferrari liberó a Massa en boxes con la manguera de combustible aún conectada, su carrera quedó arruinada y terminó fuera de los puntos, mientras Lewis Hamilton sumó seis con su tercer puesto. A final de temporada, el británico ganó el Mundial por un solo punto.

Massa sostiene que el manejo posterior de aquel escándalo le perjudicó directamente y que la Fórmula 1 y la FIA debieron haber excluido el resultado de Singapur de la clasificación del campeonato una vez conocido lo ocurrido. Sin embargo, el High Court solo le permitió seguir adelante con una reclamación por daños y perjuicios y rechazó su pretensión de que se le declarara campeón del mundo de 2008. El caso quedó así reducido al terreno económico y al examen de una supuesta conspiración sobre cómo se gestionó y ocultó el asunto.

En marzo, Ecclestone, FOM y la FIA fueron además condenados a pagar 250.000 libras en costas a Massa, aunque ese revés no cerró su estrategia procesal. El juez certificó una cuestión jurídica relevante para que el asunto pudiera dar el salto directo al Supremo, y varias informaciones sitúan la concesión formal del recurso el 4 de junio.

El expiloto brasileño ha mantenido públicamente el peso personal que atribuye al caso. Felipe Massa dijo que “perdí la paz porque sabía que me habían robado” y añadió: “Desde entonces nunca volví a estar tranquilo”. También reclamó que “lo que ocurrió en el pasado no fue justo para este deporte y espero de verdad que arreglen este caso”.

La consecuencia inmediata es que el proceso no avanzará por ahora hacia un juicio completo sobre el fondo de la reclamación de Massa, lo que prolonga una batalla legal que sigue poniendo bajo escrutinio la gestión de uno de los episodios más graves y sensibles de la Fórmula 1 moderna.