McLaren convirtió el fin de semana de Mónaco 2026 en una celebración de su supuesto gran premio número 1.000 en Fórmula 1 y del 60 aniversario de su debut en el mismo circuito, reuniendo en el Principado a sus pilotos actuales, a varios ganadores históricos y al primer monoplaza con el que Bruce McLaren llevó el equipo al Mundial.
La imagen central del homenaje resumió ese puente entre pasado y presente: el M2B de 1966 apareció junto al actual MCL40, decorado además con una librea especial por la efeméride. Mika Häkkinen fue el encargado de sacar a pista el M2B en Montecarlo, devolviendo al trazado el coche con el que comenzó la historia de McLaren en la categoría.
El acto reunió a 11 de los 15 pilotos vivos que han ganado una carrera de Fórmula 1 con McLaren. Entre ellos estuvieron Lando Norris y Oscar Piastri, además de Emerson Fittipaldi, Mika Häkkinen, Gerhard Berger, David Coulthard, Heikki Kovalainen, Juan Pablo Montoya, John Watson, Lewis Hamilton y Fernando Alonso. También participaron el CEO de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, el CEO de McLaren, Zak Brown, y el jefe del equipo, Andrea Stella.
La presencia de Hamilton y Alonso dio un peso especial a la cita, porque ambos acudieron representando a equipos rivales. Brown lo subrayó al valorar la escena: “Fue increíble. Creo que fue increíble verlos a todos allí, pero ver a Lewis y Fernando aparecer para mostrar su apoyo a McLaren es increíble”. Brown añadió que “son tipos muy ocupados, y llevan la camiseta de otros equipos, así que desde luego no era algo que tuvieran que hacer, era algo que querían hacer”.
Para McLaren, el simbolismo de celebrar este hito en Mónaco va más allá de un simple número. Fue en el Gran Premio de Mónaco de 1966 donde Bruce McLaren inscribió por primera vez su propio coche en el campeonato del mundo, de modo que el equipo enlazó deliberadamente el lugar de su origen con su presente competitivo.
Ese valor simbólico no ha evitado la discusión sobre la cifra exacta. McLaren considera Mónaco su gran premio número 1.000, pero algunos sitios especializados en estadísticas no lo contabilizan así y lo sitúan como el 999. La discrepancia se remonta al Gran Premio de Estados Unidos de 2005 en Indianápolis, cuando los coches de McLaren completaron la vuelta de formación y luego se retiraron a boxes junto al resto de equipos con Michelin. La escudería sostiene que debe contarse como participación porque sus coches tomaron la salida de formación y se retiraron por decisión propia, mientras que otras bases de datos no lo registran como salida oficial.
Aun con ese matiz estadístico, McLaren trató el momento como una declaración de peso dentro de la Fórmula 1 moderna. Solo Ferrari había alcanzado antes la barrera de los 1.000 grandes premios, y el equipo de Woking llegó a Mónaco como vigente campeón de constructores, con Norris señalado en los resúmenes como campeón defensor de pilotos. Por eso, el homenaje no solo miró a 1966: también presentó a McLaren como un equipo que ha vuelto a convertir su herencia en una referencia competitiva actual.
© Jonathan Borba