Arvid Lindblad aseguró que su intuición de que el GP de Hungría se iba a decidir a dos paradas ayudó a Racing Bulls a cambiar el plan de Liam Lawson y convertirlo en octavo en Hungaroring, el mejor clasificado fuera de McLaren, Red Bull, Mercedes y Ferrari.
La escudería llegó a la carrera con una estrategia base de una sola parada, pero la evolución de la prueba, con Nico Hülkenberg metido de lleno en esa pelea, acabó forzando la decisión. Racing Bulls dividió entonces sus opciones: dejó a Lindblad en la apuesta original y volvió a llamar a Lawson en la vuelta 42 para completar la segunda parada. El resultado fue que Lawson maximizó el ritmo de los neumáticos más frescos para terminar octavo, mientras Lindblad cayó al 10º.
Lindblad, en declaraciones a medios como RacingNews365, explicó que ya había advertido antes de la salida que la carrera apuntaba a dos paradas. “No sé qué estaba pidiendo Liam, pero yo estaba diciendo que creo que iba a ser a dos. Así que quizá le ayudé. Incluso antes de la carrera les estaba diciendo que pensaba que iba a ser a dos, y el plan por defecto era una, pero lo teníamos en mente”.
Su lectura venía del comportamiento de los neumáticos y del calor. Lindblad señaló que en los libres 1 ya había visto degradación y que, con la carrera disputándose unos 20 grados por encima de aquella sesión, no confiaba en ese compuesto en esas condiciones. También relacionó esa sensación con otras carreras calurosas de la temporada, como Barcelona y el Red Bull Ring, donde también se había ido a dos paradas. “En los medios iba bastante lento al principio, y aun así no eran muy agradables; acabamos parando sobre la vuelta 21 y aquello iba a ser un stint de 49 vueltas. Se sentía que iba a ser a dos”, dijo.
Aun así, la apuesta de una sola parada no era descabellada. Lindblad había activado ese largo relevo final con el duro y, si el neumático hubiera aguantado mejor, podía haber conservado la octava plaza. Por eso insistió en que la división estratégica tenía sentido desde el muro, incluso si terminó beneficiando a su compañero. “Fue una pena que la una parada no funcionara, pero entiendo perfectamente el punto de vista del equipo”, dijo. “Luego vimos a Nico activar la de dos y decidimos dividir la estrategia entre los coches, lo cual tenía sentido, porque si el duro hubiera aguantado mejor, yo habría parecido el héroe siendo octavo, y por desgracia no fue así. Así que Liam fue el que maximizó; no tengo ningún arrepentimiento por que la una parada no funcionara porque también podría haber sido al revés con bastante facilidad”.
La diferencia se vio al final. Lawson, con mejor ritmo en el último stint, adelantó a Lindblad en la vuelta 62 para asegurarse ese octavo puesto, mientras el británico terminó 10º y alargó su racha de fines de semana puntuando a siete consecutivos.
© Spencer