Pirelli ha definido una elección de neumáticos claramente diferenciada para las tres próximas citas de Fórmula 1, con la gama media C2-C3-C4 para Zandvoort y el nuevo GP de España en Madrid, y la más blanda C3-C4-C5 para Monza, en una apuesta pensada para condicionar las estrategias y controlar degradación, sobrecalentamiento y rendimiento según cada circuito.
La decisión más sensible llega en el estreno del Madring. Sin datos históricos de carrera, Pirelli ha tenido que basar su selección en simulaciones y ha optado por la franja media para un trazado de 22 curvas, perfiles muy variados, cambios importantes de elevación y la curva peraltada más larga de todo el calendario. El objetivo es abrir una ventana estratégica más amplia en un escenario todavía desconocido.
Pirelli explicó en su comunicado sobre las próximas tres carreras que su análisis del Madring indica que las cargas que actúan sobre los neumáticos son comparables a las de circuitos como Silverstone o Spa-Francorchamps. Por eso, eligió la gama media para favorecer una estrategia a dos paradas y ofrecer mayor protección frente al riesgo de sobrecalentamiento si las temperaturas son altas, una situación a la que la opción más blanda habría sido más sensible.
Monza recibirá en cambio las tres gomas más blandas de la gama, C3, C4 y C5. El motivo está en la propia naturaleza del circuito, que exige configuraciones de baja carga aerodinámica y penaliza mucho el paso por boxes, con una pérdida de tiempo entre las más altas de la temporada. Eso empuja a los equipos a alargar los stints para intentar construir una carrera a una sola parada.
Esa lectura, sin embargo, no está cerrada. Pirelli también advirtió de que una estrategia a una parada en Monza podría complicarse si las temperaturas son especialmente elevadas, porque la gestión del desgaste se volvería mucho más difícil y obligaría a replantear el plan de carrera.
En Zandvoort, la marca italiana repite exactamente la misma selección que el año pasado: C2 como duro, C3 como medio y C4 como blando. El circuito neerlandés combina curvas de media y baja velocidad con sus dos peraltes más conocidos, una combinación que somete a los neumáticos a cargas laterales y verticales elevadas. A eso se suma un asfalto de agarre relativamente bajo y la arena que el viento arrastra desde las playas cercanas, factores que vuelven especialmente delicado el equilibrio entre prestaciones y duración.
La consecuencia es que Pirelli no ha planteado una elección uniforme para este tramo del calendario, sino una herramienta estratégica distinta para cada fin de semana: estabilidad en Zandvoort, margen táctico y protección térmica en el desconocido Madring, y en Monza una selección lo bastante blanda como para tentar la una parada, pero con el calor como posible factor decisivo.
© Spencer