En la Fórmula 1 de hoy, vender políticamente un gran premio como un acuerdo cerrado no acerca la firma. Puede hacer justo lo contrario. Stefano Domenicali, CEO y presidente de la Fórmula 1, dejó claro a Motorsport.com que con un calendario limitado a 24 carreras y con la mayor parte de sus citas aseguradas al menos hasta 2032, Liberty solo mirará nuevos proyectos si llegan con pruebas de que pueden sostenerse durante años.
Domenicali, CEO y presidente de la Fórmula 1, explicó a Motorsport.com al hablar de nuevos mercados: “Uno de los puntos relevantes no es un pico de un año. Se trata de cómo podemos tener la garantía de que, cuando vayamos a un nuevo lugar, exista una visión para varios años y que haya un mercado relevante”. En esa misma conversación añadió: “No podemos ir a un sitio donde quizá tengan un año fantástico y, al año siguiente, ¿cuál es el plan de negocio? ¿Cuál es vuestra base de aficionados? ¿Cuál es vuestra posición comercial que os da la confianza de que estar allí cinco o diez años está garantizado? Necesitamos ver esa prueba”.
Ese filtro más duro encaja con la forma en que la F1 ha blindado su calendario. Según el artículo, la mayoría de las carreras están aseguradas al menos hasta 2032. El Red Bull Ring de Austria renovó hasta 2041, y Melbourne, Madrid, Bahréin y Montreal seguirán durante al menos otra década. Domenicali dijo a Motorsport.com que esa duración no solo da estabilidad, también permite exigir inversión real a los promotores. “Hay mucho interés de otras regiones, pero estamos bastante cubiertos en términos de gente que confía en nosotros con una inversión a largo plazo, lo que creemos que es bueno”, dijo Domenicali, CEO y presidente de la Fórmula 1, en esa conversación con Motorsport.com. Luego fue más directo sobre el motivo: “Si tuvieras un acuerdo de tres años, ¿cómo puedes empujar al promotor a invertir?”. Como ejemplo, citó en esa misma conversación nuevas zonas de hospitality en Miami, un nuevo paddock y nuevas instalaciones en Australia, y casos parecidos en Hungría y Austin.
Ese contexto ayuda a entender por qué la categoría recibe con escepticismo ciertos anuncios. El artículo sostiene que las declaraciones de responsables indios sobre una vuelta en 2027 fueron una sorpresa para la propia dirección de la F1 y se descartaron de inmediato. También señala que desde Sudáfrica aparecen con frecuencia afirmaciones parecidas. En Argentina, la situación tampoco apunta a una entrada cercana. El artículo dice que Buenos Aires primero debe demostrar con MotoGP que el renovado Autódromo Oscar y Juan Gálvez puede funcionar. También enfría la idea de que el impulso de Franco Colapinto baste por sí solo, porque no hay garantía de que el piloto de Alpine para 2026 siga en la parrilla cuando el país esté listo.
Los casos que sí han avanzado de la manera que la F1 considera seria van por otra vía. Tailandia y Corea del Sur figuran en el artículo con proyectos urbanos en Bangkok e Incheon respaldados por fuerte inversión pública o privada, pero ninguno está cerca de cerrarse. El proceso tailandés se ha frenado por la reciente agitación política, mientras que el plan de Incheon depende de las próximas elecciones municipales.
En Europa, donde amarrar contratos largos resulta más difícil, la presión económica ha empujado a fórmulas más flexibles. Barcelona y Bélgica se alternan. Zandvoort asumió que seguir más allá de 2026 era un riesgo financiero demasiado alto. Portugal, según el artículo, ha firmado para 2027 y 2028 para ocupar ese hueco. Al mismo tiempo, la F1 ha conseguido renovar citas como Silverstone, Monza y Mónaco.
Domenicali también enfrió la idea de meter todavía más carreras en Estados Unidos, pese al interés de Nueva York, Chicago y San Francisco. La categoría ya tiene cinco pruebas en Norteamérica: Miami, Montreal, Austin, México y Las Vegas. “Tenemos que ser prudentes. Por supuesto, si en el futuro ya no tenemos México u ocurren otras cosas en esa región del mundo, podemos considerarlo. Por cierto, ellos quieren renovar. Pero más carreras ahora, creo que no estaría equilibrado”, dijo Domenicali, CEO y presidente de la Fórmula 1, a Motorsport.com. En la misma conversación defendió la reorganización geográfica del calendario, incluido el cambio para colocar Canadá después de Miami: “Creo que ya hemos dado un gran paso en términos de optimizar el calendario” y “el calendario está bien definido, teniendo en cuenta las limitaciones del lado comercial”.