© Jonathan Borba

Coulthard carga contra las reglas F1 2026

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David Coulthard cree que la Fórmula 1 podía haber evitado buena parte de los problemas provocados por el reglamento técnico de 2026, porque pilotos e ingenieros ya habían avisado antes de la primera carrera y, según él, “nadie estaba escuchando realmente”.

En el podcast Up to Speed, el expiloto de F1 señaló que su mayor decepción de la temporada ha sido precisamente la forma en que se introdujeron las nuevas normas pese a “varias advertencias” sobre su efecto en las carreras. Entre los problemas que, según dijo, ya se habían señalado de antemano estaban el “super-clipping” y las maniobras tipo “yo-yo”.

Coulthard comparó la llegada del reglamento con el espectáculo del descanso de la final del Mundial. “Las nuevas reglas fueron un poco como el show del descanso de la Copa del Mundo”, dijo. “Fue un poco decepcionante, dado que venía hacia nosotros como una apisonadora”. Con esa misma idea, añadió que mientras pilotos e ingenieros repetían “esto no va a salir bien”, desde el resto de la Fórmula 1 hubo “prácticamente silencio”.

Para Coulthard, la evidencia ya era imposible de ignorar en Melbourne. Al llegar al Gran Premio de Australia, la reacción en el paddock fue clara: “Ah, se deceleran al acercarse a ciertas curvas”, una referencia a cómo los coches empezaban a reducir velocidad de forma inusual antes de zonas donde ese comportamiento no debía dominar la acción.

Aunque considera que el campeonato mejoró después de ese inicio, insiste en que el problema de fondo sigue ahí. Dijo que “desde Miami en adelante” la recuperación “ha sido buena” y puso como prueba que ha habido “cinco ganadores diferentes en los últimos cinco Grandes Premios”, señal de una temporada más variada.

Aun así, Coulthard sostuvo que esa mejora no borra el fallo original. A su juicio, Hungría ofreció una imagen mejor sólo porque el Hungaroring es un circuito “rico en energía”, donde los pilotos pueden recargar batería con más facilidad sin tener que levantar tanto en curvas antes a fondo. En cambio, Silverstone y Spa-Francorchamps siguieron dejando expuestas las debilidades de este reglamento.

También advirtió de que el problema puede volver a quedar en primer plano en circuitos “pobres en energía” como Monza, Singapur y Qatar. Su crítica final fue que la F1 reaccionó sólo cuando la realidad ya estaba delante, algo que le parece especialmente grave en un campeonato que, en sus palabras, “simula el futuro de una manera intensísima”.

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