Martin Brundle pidió revisar las reglas del safety car después de que el GP de Gran Bretaña de 2026 terminara neutralizado pese a que un mensaje erróneo hizo creer que habría una última vuelta de carrera en Silverstone.
La FIA explicó tras la prueba que el procedimiento se aplicó conforme al reglamento. En su comunicado, el organismo señaló que “The Safety Car period regulation, Article B5. 13.5, states that one lap must be completed following the unlapping procedure” y añadió que “The ‘Safety Car In This Lap’ message was displayed erroneously due to a software error”. Con ello, defendió que Race Operations siguió el proceso previsto, aunque la aparición del mensaje en la vuelta 51 disparó la confusión en pista y en las gradas.
La secuencia se desencadenó cuando el safety car salió en la vuelta 48 de 52 por el accidente de Max Verstappen en Stowe. La carrera ya no se reanudó y Charles Leclerc se llevó la victoria por delante de George Russell y Lewis Hamilton.
Para Brundle, ex piloto y comentarista de Sky Sports F1, el problema iba más allá del fallo técnico. Su crítica fue que la propia norma del desdoblamiento alarga innecesariamente los periodos de safety car, sobre todo en circuitos largos. “Whatever the regulations say, it’s not right to wait, especially on a long circuit, for the lapped cars to get through”, dijo durante la retransmisión. “We were all denied a proper end to the grand prix”.
Brundle sostuvo además que el objetivo de dejar pasar a los doblados es evitar que interfieran en la pelea de cabeza, pero que eso podría conseguirse sin obligar a esperar a que vuelvan hasta el final del pelotón. En su lectura del reglamento, nada exige expresamente aguardar a que esos coches se reincorporen por completo a la cola antes de relanzar la carrera, por lo que cree que el procedimiento actual no está bien planteado y debe cambiarse.
En su columna posterior, planteó varias alternativas para evitar otro desenlace similar: que los doblados caigan directamente detrás de los líderes, que entren por boxes y se reincorporen al final del grupo al estilo IndyCar, o incluso recurrir a una bandera roja para preparar una nueva salida, aunque admitió que esa opción exige más tiempo y más procedimiento.
El debate no se cerró con la explicación federativa. George Russell defendió que la FIA actuó correctamente y comparó Silverstone con Abu Dhabi 2021 para subrayar que el problema entonces fue precisamente alterar el procedimiento por el espectáculo. Toto Wolff mantuvo una línea parecida: admitió que un final en verde habría sido más atractivo, pero respaldó que esta vez se siguiera la norma.
Lo que deja Silverstone es una discusión ya abierta en la F1 sobre si la regla actual del safety car sigue siendo adecuada para las últimas vueltas. La FIA sostuvo que aplicó el reglamento, pero las críticas de Brundle y otras voces apuntan a otra cuestión más profunda: si ese reglamento está impidiendo finales de carrera que se decidan compitiendo.
© Jonathan Borba