© Jonathan Borba

Colapinto responde a Bearman tras el choque de Suzuka

Franco Colapinto respondió en Miami a las críticas de Oliver Bearman por el accidente de Suzuka, negó haber pilotado de forma agresiva y aseguró que intentó contactarle justo después del choque de 50G, aunque el piloto de Haas no le respondió.

El incidente sigue abierto casi un mes después del GP de Japón porque Bearman reavivó la polémica al calificar de “inaceptable” la maniobra del argentino. En el pódcast Up to Speed, el británico sostuvo que “Franco se movió delante de mí para defender su posición” y que, con una diferencia de velocidad de 50 km/h, “no me dejó suficiente espacio”, hasta el punto de sentirse “afortunado de no golpearle”.

Colapinto, por su parte, rechazó esa versión antes del GP de Miami. El piloto de Alpine explicó que su prioridad tras el accidente fue comprobar que Bearman estaba bien. “Después de la carrera, le mandé un mensaje enseguida, y nunca respondió”, dijo. “No habló conmigo y yo no hablé con él”. También dejó claro su malestar con las declaraciones posteriores del británico: “Por supuesto, no estoy contento con sus comentarios, pero espero que podamos arreglarlo pronto”.

La secuencia en Suzuka se produjo en la aproximación a Spoon, cuando Bearman alcanzó al Alpine con una diferencia de velocidad de aproximadamente 45 km/h porque Colapinto tenía menos energía para desplegar. El Haas se salió de pista y acabó contra las barreras en un impacto de 50G que causó daños importantes al coche. Pese a la dureza del accidente, ni el jefe de Haas, Ayao Komatsu, ni los comisarios de la FIA consideraron que hubiera un único culpable principal, y no se impuso ninguna sanción.

Esa es también la base de la defensa de Colapinto. El argentino sostuvo que la responsabilidad fue compartida y vinculó lo ocurrido a un problema más amplio de la F1 de 2026. “Cuando pasan cosas así, el piloto que va detrás tiene todo el conocimiento de la velocidad a la que va, de la cantidad de boost que está usando y de lo que está intentando hacer”, explicó. “La persona de delante va mucho más a ciegas”.

Colapinto insistió en que no hizo ningún movimiento brusco que provocara el accidente. “Creo que ambos tienen responsabilidad”, dijo. “Yo diría que en ningún momento me moví de forma agresiva, ni en ese instante ni en esa curva, de una manera que causara su incidente o su accidente”. También describió el problema de fondo que plantean estas diferencias de velocidad: “Hoy en día, con estas velocidades de aproximación, miras el retrovisor un segundo y al segundo siguiente el coche te ha recortado 20 metros”.

Sus palabras encajan con la preocupación que dejó el choque de Suzuka sobre la seguridad en este reglamento, hasta el punto de que, según lo recogido en los resúmenes, la FIA ha introducido ajustes para reducir el riesgo de que se repita una situación parecida.

Cuando en Miami le trasladaron a Bearman la versión de Colapinto y el supuesto mensaje enviado tras la carrera, el británico respondió que “honestamente, no vi el mensaje de texto”. Bearman rebajó después el tono y lo definió como “un accidente desafortunado”. Aun así, mantuvo que “no creo que tuviera que acabar así”, aunque cerró la puerta a una disputa personal: “No hay rencor, no soy ese tipo de persona”.