Andrea Kimi Antonelli ha respaldado la prohibición de la FIA al truco de despliegue del motor usado en clasificación por Mercedes y Red Bull, después de sufrir en Suzuka una pérdida temporal del MGU-K que le dejó rodando muy despacio y sin respuesta del coche en plena pista.
La FIA emitió la semana pasada una directiva técnica para cerrar esta vía a partir del Gran Premio de Miami. El método, según lo publicado, permitía evitar la reducción progresiva obligatoria de energía en la aproximación a la línea de cronometraje y mantener durante más tiempo el despliegue máximo, con una ventaja estimada de entre 50 y 100 kilovatios sobre los rivales que sí seguían la rampa de reducción.
El problema era el precio a pagar. El sistema se apoyaba en una norma pensada para proteger componentes en caso de avería, al cortar el MGU-K, pero esa activación dejaba después al coche sin potencia eléctrica durante hasta 60 segundos. Eso podía crear diferencias de velocidad muy grandes entre monoplazas en vuelta rápida y otros que se quedaban renqueando, una situación que abrió preocupaciones tanto de seguridad como deportivas.
Antonelli, piloto de Mercedes, dejó claro que el beneficio no compensaba el riesgo. En declaraciones a PlanetF1.com y otros medios, dijo: “Obviamente, no fue la mejor de las sensaciones”. Explicó que el equipo intentaba “exprimir cada pequeña parte del rendimiento”, pero asumía con ello “algunos problemas o situaciones inesperadas”.
Su ejemplo más claro fue Suzuka. Antonelli contó que “no era tan seguro” porque allí se quedó “como un blanco fácil” en la chicane y en las eses, en una pista estrecha y con poco espacio. Añadió que fue “bastante estresante” porque el coche “no respondía a ninguna entrada” y solo podía “rodar muy lentamente por la pista”.
Ese episodio ayudó a reforzar su apoyo al cambio regulatorio. Antonelli admitió que ya sabía que algo así podía pasar, aunque no lo había experimentado realmente hasta Melbourne y Suzuka, y celebró que ahora “probablemente no vamos a volver a enfrentarnos a esto”.
El italiano también subrayó el riesgo competitivo del sistema. En clasificación, dijo, “podías llevarte fácilmente una sanción” porque “puedes molestar fácilmente a alguien en vuelta”. Para él, renunciar a “quizá un par de centésimas” resulta asumible si a cambio desaparece la posibilidad de volver a quedarse expuesto en pista o comprometer una sesión con una penalización.
Según los resúmenes, Antonelli habría utilizado este recurso en Australia y Japón, y Mercedes dejó de emplearlo durante el resto del fin de semana de Suzuka tras sus conversaciones con la FIA. La directiva del organismo devuelve así el mecanismo a su propósito original, limitado a situaciones de emergencia y no a una ganancia marginal de rendimiento en clasificación.
© Jonathan Borba