© Jake Archibald from London, England

Verstappen se estrella y frena el avance de Red Bull

Max Verstappen cerró con un accidente su última vuelta de Q3 en Spielberg, justo el fin de semana en el que había señalado el GP de Austria como crucial para medir si las mejoras de Red Bull podían acercar de verdad al equipo a la cabeza, y saldrá quinto.

La importancia de la cita en casa de Red Bull la había dejado clara el jueves, cuando evitó vincularla directamente a su futuro contractual y la situó en un plano puramente competitivo. Max Verstappen, piloto de Red Bull, dijo en el motorhome del equipo en el Red Bull Ring: “Es crucial para nosotros como equipo mejorar. Sabemos que estamos por detrás. Tenemos que mejorar el coche. Eso es lo que todo el mundo quiere”. También detalló dónde necesitaba progresar el RB22, desde la velocidad punta hasta el equilibrio, el peso, la carga aerodinámica, el agarre y el paso por los pianos.

Después de unos entrenamientos complicados, Red Bull encontró un nivel mucho más convincente en clasificación. Verstappen marcó un 1:06.475 en su primer intento de Q3, un tiempo que en ese momento era el más rápido de todo el fin de semana, y sus parciales en la vuelta final apuntaban a una pelea por las dos primeras filas más que por la pole. El accidente, sin embargo, le dejó quinto en parrilla, por detrás de George Russell, Charles Leclerc, Lewis Hamilton y Kimi Antonelli.

Lo más llamativo para Verstappen fue que no entendía qué había cambiado de forma tan brusca. Explicó que el problema ya había asomado antes del impacto, en la curva 6, donde el coche se comportó de una forma anómala. “No sé qué pasó. Es muy difícil de explicar. En la curva 6 el coche ya se sentía muy raro”, dijo después de la sesión. Allí, añadió, el RB22 tuvo una salida agresiva de la zaga en una curva que normalmente tiende al subviraje y que todavía pudo corregir.

En la penúltima curva ya no hubo margen. “Giré el volante y se fue completamente de atrás. Eso es muy extraño. No tiene explicación para mí. No es que de repente entrara mucho más rápido en la curva. Puedes tener un pequeño susto, pero esta vez desapareció todo de golpe”, dijo. En otra explicación posterior insistió en que, en cuanto inició el giro hacia el interior, el coche perdió por completo la trayectoria y ni siquiera pudo intentar corregirlo.

Verstappen señaló además una posible línea de investigación técnica. En declaraciones a De Telegraaf, dijo que Red Bull debía comprobar si el alerón trasero había funcionado como debía en ese momento. “Están pasando cosas muy extrañas, no sé bien qué ocurrió en esa última vuelta. Tuve bastante sobreviraje en la curva 6, lo que ya era raro, y allí perdí algo de tiempo. Sabía que tenía algo de margen en ese último sector. Giré hacia el interior y el coche perdió completamente la trayectoria, ni siquiera pude intentar corregirlo. Tenemos que revisar el alerón trasero, ver si se cerró en el momento correcto, porque me pareció un accidente realmente extraño”.

El golpe dejó a medias la prueba más sólida hasta ahora de que el gran paquete de mejoras de Spielberg había dado un paso adelante. Laurent Mekies, jefe de Red Bull, admitió después de la clasificación que la pole probablemente estaba fuera de alcance, pero sostuvo que la primera fila sí era posible. Mekies también destacó que la velocidad de Verstappen demuestra que el equipo está progresando y va en la dirección correcta, aunque aún queda “mucho trabajo” para optimizar por completo la actualización.

Eso deja a Red Bull con una lectura ambigua en su carrera de casa: el RB22 pareció bastante más competitivo de lo que había mostrado al inicio del fin de semana, pero el accidente de Verstappen impidió convertir ese avance en un resultado que confirmara de forma nítida que el coche ya está listo para volver a pelear delante.