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Norris salva un P6 tras avería y rebaja a McLaren

Lando Norris saldrá sexto en la sprint de Silverstone después de que un conducto de freno delantero dañado arruinara gran parte de su clasificación y obligara a McLaren a reparar el coche a contrarreloj justo antes de la SQ3.

La avería apareció en la SQ1 y arrastró sus efectos hasta la SQ2, donde el vigente campeón del mundo estuvo al borde de la eliminación. Norris sólo fue décimo en esa fase y pasó por apenas 0,081 segundos sobre Pierre Gasly, antes de que los mecánicos lograran arreglar el problema en la pausa previa a la tanda final. Ya en SQ3, el británico firmó un 1:28.740 para rescatar la sexta posición.

Después de la sesión, Norris explicó en F1TV que el problema fue mucho mayor de lo que había imaginado. “Fue bastante más de lo que pensaba, porque sólo logramos arreglarlo para la última tanda”, dijo. “Los chicos hicieron un gran trabajo para repararlo para el último intento, pero el coche era completamente diferente y mucho mejor otra vez.” También admitió que antes de esa intervención se había sentido “bastante horrible durante la mayor parte” de la clasificación.

La reparación permitió a Norris terminar por delante de su compañero Oscar Piastri, séptimo con un 1:28.772, una diferencia de sólo 0,032 segundos entre los dos McLaren. Aun así, Norris dejó claro que la mejora llegó demasiado tarde como para exprimir todo el potencial del coche. Cuando recuperó la confianza en la última vuelta, sintió que todavía podía haber atacado mucho más, una señal de cuánto le costó el daño sufrido al inicio de la sesión.

El resultado también encajó con lo visto antes en Silverstone. En la única sesión de entrenamientos, Norris fue séptimo a más de un segundo del mejor tiempo, mientras Piastri ya había advertido de las limitaciones del MCL40. El australiano reconoció después que “después de los entrenamientos parecíamos bastante lentos” y que el séptimo puesto era “más o menos lo que esperábamos”. También aseguró que había sacado prácticamente todo lo posible del coche, pero que simplemente no tenían el ritmo necesario.

Eso explica por qué McLaren llega a la sprint de 17 vueltas con expectativas contenidas pese a haber salvado el coche de Norris. El británico apuntó que su referencia inmediata no está más adelante, sino en los rivales que le rodean en parrilla. “Quizá con el Red Bull podamos competir, pero el Mercedes de George es claramente mucho más rápido”, afirmó. Con ese panorama, la reparación evitó un daño mayor para McLaren, pero no cambió el diagnóstico: su pelea inmediata parece limitada a Verstappen y a los coches de su entorno, no a los puestos de podio.