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Sudáfrica acelera su regreso de F1 con Kyalami

Sudáfrica ha intensificado su ofensiva para devolver la Fórmula 1 a África con un movimiento político y técnico de peso: el presidente Cyril Ramaphosa asistirá este año a un gran premio en una visita de trabajo para reforzar la candidatura, mientras Kyalami avanza en su plan para alcanzar el grado 1 de la FIA.

Gayton McKenzie, ministro de Deportes de Sudáfrica, explicó a African Business que el viaje del presidente será “una visita de trabajo, no social” y que servirá para “observar, interactuar y reforzar nuestro caso”. Según McKenzie, el objetivo es demostrar que el país puede cumplir las exigencias comerciales, logísticas, de infraestructuras y de seguridad que requiere la F1 para aceptar una prueba en su calendario.

La candidatura sudafricana se apoya en Kyalami, al norte de Johannesburgo, el circuito que acogió la última carrera de Fórmula 1 en África en 1993. La FIA ya ha aprobado el proyecto de modernización del trazado para llevarlo al grado 1, la homologación necesaria para recibir a la categoría, dentro de una ventana de tres años. Apex Circuit Design dirige unas obras pensadas para mantener el ADN del circuito y, al mismo tiempo, actualizar sus estándares de seguridad e infraestructura. El plan preserva además el recorrido de 4,52 kilómetros.

Ese avance técnico llega en un momento clave porque Sudáfrica no compite sola por el regreso de la F1 al continente. Ruanda lanzó oficialmente su candidatura en diciembre de 2024 con un proyecto de circuito permanente cerca de Kigali, mientras Marruecos estudia una implantación cerca de Tánger. Esa competencia eleva la presión sobre Pretoria para presentar un dossier sólido y creíble ante los responsables del campeonato.

Stefano Domenicali, consejero delegado de la Fórmula 1, ha confirmado el interés de la categoría en volver a África, pero también ha enfriado cualquier expectativa de una resolución rápida. En mayo, Domenicali dijo que “no podemos ir a un lugar nuevo sin quedarnos durante mucho tiempo” y añadió que la F1 mantiene conversaciones con “tres lugares en África”. Su conclusión fue clara: “Siendo realistas, no creo que vayamos a tener un resultado a muy corto plazo”.

El margen es reducido también por el calendario. La F1 ya tiene previstas 24 carreras para 2027 y 2028, por lo que cualquier nueva sede deberá abrirse paso en una agenda muy comprimida y en una pugna en la que también aparecen otros candidatos fuera de África.

La idea de recuperar una carrera africana cuenta además con un aliado influyente dentro de la parrilla. Lewis Hamilton, piloto de Ferrari y siete veces campeón del mundo, dijo antes del Gran Premio de Australia que lleva “seis años, quizá siete” empujando en la sombra para lograrlo. “No quiero irme de este deporte sin que haya un gran premio allí, sin poder correr allí”, afirmó.

Para el Gobierno sudafricano, el argumento no es solo deportivo. McKenzie sostuvo que “toda una generación de jóvenes aficionados africanos al automovilismo nunca ha visto una carrera de Fórmula 1 en su propio país” y aseguró que quieren cambiar esa situación, mientras Sudáfrica intenta convertir su empuje político y la transformación de Kyalami en la candidatura africana más convincente para la F1.