Carlos Sainz completó la primera vuelta del Madring de 5,4 kilómetros y 22 curvas en un Ford Mustang GT y salió convencido de que el nuevo circuito de Madrid, todavía pendiente de la inspección de la FIA a finales de mayo, es “más rápido de lo que parece”.
El piloto de Williams, también embajador del trazado, fue incluso más allá en su primera valoración. En el vídeo difundido por la Fórmula 1 aseguró que la experiencia fue “honestamente, impresionante” porque no esperaba “divertirme tanto” ni encontrarse un circuito “tan fluido” y “tan ancho”, con zonas en las que se puede apoyar el coche durante mucho tiempo. “Si íbamos rápido con esto, imagina con un Fórmula 1”, resumió.
Ese veredicto importa porque Sainz conocía el proyecto desde dentro y aun así se llevó una sorpresa positiva cuando lo vio convertido en asfalto. Su lectura del trazado refuerza la idea de que el futuro Gran Premio de España en Madrid no será un urbano al uso, sino un circuito híbrido con una primera mitad más estrecha y técnica en torno a IFEMA y una segunda mucho más abierta y veloz. Él mismo destacó ese cambio de carácter al explicar que se pasa “de una zona muy estrecha, tipo urbana, a una curva ciega” y, de repente, a un sector que “se abre” como si entraras “en otro mundo”.
La parte que más le impactó fue La Monumental, la curva más emblemática del recorrido. Sainz la describió como un peralte de unos 500 a 550 metros con una inclinación del 24%, pero dijo que lo que realmente le sorprendió fue algo que no esperaba tan marcado. “Yo pensaba que La Monumental tenía peralte y ya”, dijo. “Y ahora resulta que no solo tiene peralte, sino que además es ciega. Habéis creado un buen cóctel”. También anticipó que en un F1 se hará prácticamente a fondo, aunque “quizá levantemos un poco en el centro para que agarre el tren delantero”.
Su impresión general fue la de un circuito con más ritmo del que sugerían los renders y con varias oportunidades reales de adelantamiento. Sainz señaló la chicane de las curvas 1 y 2 como un primer punto claro de ataque, la frenada de la 5-6 como otro lugar importante y la salida de La Monumental hacia la 13 como una nueva opción. También apuntó que la última curva antes de meta puede ser clave. En ese contexto, avisó de que el uso de la batería será “muy estratégico”, porque el diseño combina dos rectas principales con varias frenadas fuertes.
También puso en valor que incluso en la parte interior del circuito habrá margen para seguirse de cerca. Según explicó, el impulso de algunas curvas y la posibilidad de elegir distintas trazadas deberían facilitar que los pilotos se coloquen en aire limpio y preparen maniobras, algo poco habitual en trazados con ADN parcialmente urbano.
La vuelta inaugural de Sainz sirvió además como una señal de avance para un proyecto que sigue en obras pero acelera hacia sus plazos decisivos. El circuito, situado junto a IFEMA y Barajas, ya está asfaltado en gran parte aunque todavía no está terminado del todo, y debe someterse a la revisión de la FIA a finales de mayo. El objetivo es llegar listo al estreno del Gran Premio de España del 11 al 13 de septiembre de 2026, cuando Madrid relevará a Barcelona como sede de la carrera y pondrá a prueba un trazado que, según el primer piloto en rodar allí, promete más velocidad, más fluidez y más opciones de pelea de lo que parecía sobre el papel.
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