Lewis Hamilton llega al Gran Premio de Hungría con Ferrari en clara progresión, pero convencido de que en Spa dejó escapar una victoria posible por un error propio. Tras acabar cuarto en Bélgica, el británico subió al segundo puesto del Mundial con 159 puntos, a 45 del líder Andrea Kimi Antonelli, y sostuvo que tenía ritmo para ganar antes de que su sábado se torciera.
Hamilton explicó a Sky UK, al margen del Gran Premio de Bélgica, que la salida de pista sufrida al final de la FP3 obligó a Ferrari a sustituir muchos componentes del coche y condicionó todo lo que vino después. Charles Leclerc, mientras tanto, le superó en clasificación y terminó segundo en carrera, a solo dos segundos de Antonelli tras verse favorecido por un Virtual Safety Car bien situado.
Ese contraste no cambia el giro que ha dado la temporada de Hamilton. En solo 10 grandes premios de 2026 ya suma 159 puntos, tres más que los 156 que logró en toda la campaña 2025, disputada a lo largo de 24 carreras. Aquel curso fue el más complicado de su trayectoria en Fórmula 1: no consiguió ningún podio en grandes premios y cerró el año con tres eliminaciones consecutivas en Q1.
La reacción en 2026 ya se refleja también en los resultados. Hamilton acumula cinco podios en 10 carreras y logró en Barcelona su primera victoria con Ferrari, además de convertirse en el primer piloto que derrotó a Mercedes esta temporada. También es el único piloto de la parrilla que ha completado todas las vueltas de carrera del año, con un peor resultado de sexto puesto, logrado en Japón y Miami.
Pese a ese repunte y a que aventaja a Leclerc por 33 puntos en la clasificación interna, Hamilton salió de Spa con la sensación de haber desaprovechado una oportunidad clara. “Estar cuarto y tener el ritmo que hemos demostrado en general como equipo es realmente alentador”, dijo. “Pero creo que todavía queda mucho camino por recorrer. No puedo permitirme fines de semana como este, especialmente por lo que hice el sábado. Así que para la próxima semana tendré que elevar mi nivel de concentración”.
El heptacampeón también vinculó esa autocrítica al salto que está dando Ferrari. Después de Silverstone y Spa, dos circuitos rápidos consecutivos, consideró que el coche está evolucionando en la dirección correcta y atribuyó esa mejora al trabajo constante del equipo, tanto en el desarrollo como en la ejecución operativa y estratégica durante los fines de semana.
Ese es el equilibrio con el que aterriza en Budapest: un Ferrari que ya parece capaz de pelear por victorias de forma regular y un Hamilton que sabe que, si quiere convertir ese progreso en puntos grandes, su margen de error personal se ha reducido al mínimo. “Tenemos que ir allí para luchar por la victoria”, afirmó.
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