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Sainz reabre el debate de la Q1 de Mónaco

Carlos Sainz volvió a cuestionar antes del Gran Premio de Mónaco que la Fórmula 1 mantenga intacto el formato de la Q1 en Montecarlo, pese a que considera la sesión “un poco una lotería con el tráfico y las banderas” y a que este año la parrilla ha crecido hasta 22 coches.

El piloto de Williams insistió en una idea que, según explicó, ya ha planteado varias veces: dividir la primera parte de la clasificación en grupos separados, al estilo de otras categorías. “No entiendo todavía por qué no hacemos grupos separados en Q1”, dijo Sainz ante los medios. “Lo he sugerido varias veces. No afectaría en nada al orden de fuerzas si divides en 11 y 11, separas a los compañeros de equipo o algo así, y solo los tres últimos no pasan”.

La base de su crítica está en las características del circuito urbano de Mónaco, el más corto del calendario con 3,3 kilómetros, y en una Q1 que arranca con todos los coches en pista. Para Sainz, ahí entran en juego demasiadas variables ajenas al rendimiento puro. “La Q1 aquí es un poco una lotería, con tráfico y banderas, así que le puede pasar a cualquiera”, señaló.

Sainz también dejó claro que no se trata de una queja nueva. Según contó, el asunto reaparece cada año en el briefing de pilotos del viernes en Mónaco, pero nunca se traduce en cambios reales. “Creo que sale cada viernes en el briefing de pilotos en Mónaco, pero luego se olvida hasta el briefing del año siguiente”, afirmó.

No todos en la parrilla comparten su solución. Lando Norris admitió que gestionar el tráfico será complicado, pero no cree que separar la sesión en dos grupos resuelva el problema sin generar otros. El piloto de McLaren sostuvo que “siempre va a haber alguien descontento” con ese sistema, porque un grupo se quejaría de las condiciones del otro. Su postura pasa más por la ejecución en pista: mirar por los retrovisores y usar la radio para avisar de los coches en vuelta lanzada.

Charles Leclerc coincidió en el diagnóstico de fondo y reconoció que “22 coches en un circuito tan corto” serán un problema en Q1. El monegasco lo calificó como una situación “no ideal para la Q1”, aunque tampoco se mostró partidario de dividir grupos, al entender que eso puede alterar de forma injusta la pelea por entrar en la Q2.

La consecuencia es que la Fórmula 1 llega a otro fin de semana en Mónaco con el mismo debate abierto y sin cambios en el formato, pese a que varios pilotos siguen viendo la primera criba de la clasificación como el punto más expuesto a que el tráfico y las banderas distorsionen la jerarquía real.