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Red Bull roza la segunda fila con Verstappen y Hadjar

Red Bull salió reforzado de la clasificación del GP de España 2026 después de un sábado que apuntaba a mucho menos: Max Verstappen fue quinto, Isack Hadjar sexto y ambos acabaron convencidos de que incluso el tercer puesto estaba realmente al alcance en Barcelona.

El dato que mejor explica el giro es la cercanía con la cabeza. Hadjar se quedó a menos de una décima del tercer puesto de Kimi Antonelli y a unas tres décimas de la pole, un contraste fuerte con un fin de semana en el que, según él mismo, el equipo había estado “a un segundo” de distancia. El francés admitió que no esperaba esa mejora tras “un viernes difícil y una mañana de sábado complicada”, pero señaló que en clasificación “encontramos un poco más de ritmo, especialmente a medida que avanzamos hasta la Q3”.

Esa sensación de oportunidad perdida también la compartió Verstappen. El piloto de Oracle Red Bull Racing calificó la sesión como “un poco mejor de lo esperado” y explicó que había llegado a la qualy pensando que el equipo estaría muy lejos, en posiciones de séptimo u octavo. En cambio, acabó viendo el resultado como “prometedor”, aunque con la impresión de haber dejado escapar algo más grande.

Verstappen aseguró que tenía “una muy buena oportunidad de ser tercero”, pero en el sector final de su vuelta decisiva el coche “empezó a deslizar demasiado” y eso le impidió seguir la trazada habitual. También reconoció que la bandera roja en la Q3 le rompió el ritmo después de pasar “como 10 minutos en el garaje”, en una sesión que terminó cambiando por completo la lectura del rendimiento de Red Bull.

Hadjar, por su parte, se mostró casi tan sorprendido como decepcionado por lo cerca que estuvo la tercera plaza. “Ni siquiera sé cómo estamos a tres décimas de la pole, porque habíamos estado a un segundo todo el tiempo”, dijo. Estar tan cerca del top 3, añadió, hacía que el sexto puesto dejara un sabor ambiguo pese a colocar a los dos coches del equipo en la tercera fila.

Eso es precisamente lo que cambia el panorama de Red Bull para la carrera de 66 vueltas: no solo encontró ritmo tarde, sino que demostró que tenía margen real para pelear más arriba de lo previsto y que la segunda fila no era una meta irreal, sino una oportunidad que se escapó por muy poco.