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Bearman rescata un Q2 para Haas en Barcelona

Oliver Bearman saldrá 15º en el Gran Premio de España después de que Haas lograra enderezar a tiempo un VF-26 que en la FP3 le había dejado convencido de que caería en Q1. El británico llegó a admitir que, con el coche que tenía por la mañana, “probablemente me habría estrellado”.

El cambio fue tan brusco como inesperado. Bearman venía de cerrar la última sesión libre en 17ª posición y describió aquel coche como “el peor que he pilotado en mi vida”. Haas dio marcha atrás hacia una base conocida antes de la clasificación y eso le permitió salvar el sábado: completó tres tandas en Q1, marcó un 1:16.571 y pasó 11º al segundo corte.

Ya en Q2, su primer intento con neumáticos usados fue un 1:17.500. En el segundo mejoró hasta 1:16.389, pero sólo le alcanzó para la 15ª plaza y se quedó fuera de la Q3. Bearman dijo después que en Q1 estaban “completamente a ciegas” y que sinceramente esperaba caer eliminado.

La lectura que dejó el sábado fue más profunda que el simple resultado. Según Bearman, los cambios introducidos durante la noche empeoraron tanto el comportamiento del coche que Haas tuvo que devolver el VF-26 a “esa pequeña ventana al límite”. También advirtió de que el episodio confirmó un problema de fondo: “Este coche tiene una ventana increíblemente estrecha”.

El otro lado del garaje reflejó que no fue sólo una cuestión de puesta a punto. Esteban Ocon cayó en Q1 con un 1:17.073 que le dejó 17º, después de sufrir un problema de despliegue en su segundo intento. El francés aseguró que el día “debía haber sido mucho mejor” y explicó que, sin referencias consistentes entre rectas, no pudo optimizar la vuelta final.

Ayao Komatsu, jefe del equipo Haas, reconoció que el sábado dejó mucho que revisar. Dijo que parte del problema detectado en el coche de Bearman en FP3 se entiende y parte no, y fue más duro con el contratiempo de Ocon: “No deberíamos tener problemas de despliegue en sábado” y “como equipo, no es suficientemente bueno”. Komatsu añadió que Bearman hizo “un muy buen trabajo” para meter el coche en Q2, pero admitió que el VF-26 simplemente no fue lo bastante rápido.

Aun así, la carrera ofrece a Haas una vía de recuperación que la clasificación no mostró. Bearman se declaró bastante más animado por el ritmo de tandas largas del viernes que por la velocidad a una vuelta, y situó la principal debilidad del coche en las curvas durante la clasificación. “No creo que vayamos a luchar por los puntos por puro mérito”, dijo, aunque también recordó que “hemos visto cuánto caos puede pasar”, una posibilidad a la que Haas se aferra saliendo 15º y 17º en Barcelona.