Liam Lawson convirtió un viernes condicionado por un problema eléctrico en la FP2 en una octava plaza para el GP de España, y salió de la clasificación convencido de que Racing Bulls tiene una gran oportunidad de sumar puntos si acierta con la gestión de neumáticos.
El neozelandés firmó un 1:16.542 para asegurarse el octavo puesto de la parrilla en Barcelona, después de una sesión en la que también superó a Nico Hülkenberg en la Q3. Fue una respuesta sólida a un inicio de fin de semana que se había complicado el viernes, cuando su coche se quedó parado a la salida del pit lane en los primeros compases de la segunda sesión de libres por un problema eléctrico.
Aquel contratiempo le dejó sin un kilometraje valioso, sobre todo en configuración de clasificación, y sólo pudo volver a pista en los minutos finales. Lawson ya había admitido entonces que era “frustrante”, aunque matizó que era mejor que ocurriera en entrenamientos y no en clasificación o en carrera.
Lo relevante para Racing Bulls es que, incluso con esa interrupción, el coche había mostrado ritmo desde el principio del fin de semana. Lawson explicó el viernes que Barcelona era la primera ocasión de probar adecuadamente en un circuito rápido las mejoras introducidas en Canadá, y dijo que era “muy alentador” ver que estaban funcionando bien.
Ese potencial se confirmó el sábado. “Estoy bastante feliz con el día de hoy. Tuvimos una sesión de clasificación muy fuerte y conseguimos hacer una vuelta consistente cuando más importaba”, dijo Lawson tras bajarse del coche. El piloto de Racing Bulls añadió que el equipo “extrajo el máximo” en el momento decisivo y que el ritmo había sido “un poco mejor de lo que esperábamos”.
Eso refuerza el optimismo de cara al domingo, pero no despeja la principal amenaza de la carrera. Lawson avisó de que Barcelona castigará especialmente a los neumáticos y que ahí se jugará buena parte de sus opciones. “Hay una gran oportunidad para sumar más puntos, pero no será simple. La carrera será difícil por la alta degradación de los neumáticos en este circuito, así que gestionar los neumáticos y ejecutar todo correctamente será fundamental”, señaló.
La recuperación desde un viernes casi perdido hasta una plaza entre los cuatro mejores de la zona media sostiene la sensación de que Racing Bulls ha llegado a Barcelona con un paquete capaz de pelear delante en ese grupo. Para Lawson, que ha puntuado en cuatro de las últimas cinco carreras, el siguiente paso será convertir esa octava posición y el buen funcionamiento de las mejoras en otro resultado sólido el domingo.
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