Charles Leclerc llegó al Gran Premio de España decidido a probar la misma configuración de frenos que usa Lewis Hamilton en Ferrari tras achacar su abandono de Mónaco a un fallo técnico, pero su clasificación en Barcelona terminó con un fuerte accidente en la Q3 que le dejó décimo en parrilla.
El cambio de dirección era la respuesta de Ferrari al problema que arrastraba el monegasco. En Mónaco, cuando rodaba tercero, Leclerc se estrelló a falta de 14 vueltas y después aseguró que no se consideraba responsable. Charles Leclerc, piloto de Ferrari, dijo tras aquella carrera: "Ni siquiera voy a asumir la culpa". También detalló: "De los cuatro frenos, tenía tres que no funcionaban".
Leclerc explicó entonces el alcance del problema con más precisión: "El delantero izquierdo funcionaba bien, el delantero derecho funcionaba a medias y los dos traseros no funcionaban en absoluto". Y añadió: "Cuando digo en absoluto, es que en los datos no hay desaceleración. Es como si las pinzas ni siquiera estuvieran en el coche". Más tarde definió la situación como una "pesadilla".
La solución elegida por Ferrari para este fin de semana era acercarle a la vía técnica de Hamilton. Mientras el británico ha estado utilizando discos y pastillas Carbon Industrie, Leclerc venía compitiendo con la configuración de Brembo con la que, según las informaciones previas al fin de semana, llevaba tiempo teniendo dificultades. El plan era probar el montaje de Carbon Industrie en los Libres 1 y decidir después si mantenerlo para el resto de sesiones.
Antes de salir a pista en Barcelona, Leclerc ya había admitido que iba a seguir ese camino. En declaraciones a RacingNews365, confirmó que el equipo había tomado anteriormente una dirección distinta para los dos coches tras unas pruebas en Japón, pero que a él le había generado más problemas de los esperados en las dos últimas citas. Por eso, dijo que iba a ir "a partir de ahora también en la misma dirección que Lewis, al menos".
Sin embargo, el fin de semana volvió a torcerse en el momento decisivo. En su primera vuelta lanzada de la Q3, Leclerc se fue largo en la frenada de la curva 4, pisó la suciedad fuera de la trazada, perdió la zaga del SF-26 y salió despedido hacia la grava antes de impactar con fuerza contra las protecciones. La sesión quedó interrumpida con bandera roja a falta de ocho minutos y medio, y se activó automáticamente el coche médico porque el golpe superó los 25G.
Leclerc pudo salir del coche por su propio pie, pero su clasificación había terminado. El accidente le dejó décimo en la parrilla del domingo, siempre pendiente de que no haya cambios adicionales por la sustitución de piezas dañadas.
El nuevo revés prolonga una mala racha que ya venía marcada por su abandono en Mónaco y por la falta de podios desde el Gran Premio de Japón en marzo. También acentúa el contraste interno en Ferrari: Hamilton, cuya temporada 2026 venía relanzada con dos segundos puestos consecutivos, saldrá segundo en Barcelona y ya estaba por delante de Leclerc en el campeonato.
© Jonathan Borba