Red Bull está a punto de incorporar a Gwen Lagrue, responsable durante años del programa de jóvenes pilotos de Mercedes, para ponerlo al frente de su estructura de desarrollo, uno de los puestos más sensibles que quedó abierto tras la salida de Helmut Marko.
La operación, avanzada por varios medios, todavía no está cerrada del todo. Red Bull y Mercedes siguen negociando las condiciones para liberar a Lagrue de su contrato actual, de modo que no hay fecha confirmada para su llegada y ni los equipos ni el propio francés han hecho comentarios oficiales.
El movimiento importa porque afecta a una de las áreas más decisivas de dos rivales directos. En Mercedes, Lagrue ha sido una figura central durante aproximadamente una década en la captación y formación de talento, con nombres como George Russell y Andrea Kimi Antonelli entre los casos más destacados. Antonelli fue fichado por Mercedes cuando tenía 11 años y, antes del Gran Premio de Bélgica, lideraba el Mundial de 2026 con 19 años, después de sumar cinco victorias y seis poles en 10 grandes premios, con 25 puntos de ventaja sobre Russell.
Red Bull, por su parte, no busca un relevo administrativo cualquiera. El programa de jóvenes pilotos fue una pieza esencial de la influencia de Marko durante unos 25 años y ayudó a impulsar trayectorias como las de Sebastian Vettel, Max Verstappen, Daniel Ricciardo y Carlos Sainz. Que el equipo quiera entregar ahora esa responsabilidad a un dirigente llegado de Mercedes subraya el peso estratégico de la decisión.
Toto Wolff, jefe de Mercedes, rebajó cualquier sensación de acuerdo cerrado cuando fue preguntado en Bélgica por RacingNews365 y otros medios: “¡Eso realmente no es verdad!... Estoy bromeando. Estamos hablando con Gwen sobre el futuro, pero no se ha acordado ni decidido nada. Gwen ha construido un equipo fantástico”.
Si la salida se concreta, Mercedes tendrá que reorganizar internamente su departamento de jóvenes pilotos. Las informaciones apuntan a que la estructura de Brackley cuenta con un grupo de hasta 10 personas analizando categorías inferiores desde el karting, y que las funciones de Lagrue se redistribuirían dentro del equipo, con Bradley Lord asumiendo más peso en esa transición.
Para Red Bull, la posible llegada de Lagrue significaría colocar el futuro de su cantera en manos del hombre que ayudó a construir uno de los sistemas de detección de talento más sólidos de la parrilla. Para Mercedes, supondría defender su propio flujo de pilotos en un área que también ha sido parte de su ventaja competitiva.
© Jonathan Borba