La FIA ha multado a Racing Bulls con 30.000 euros, de los que 20.000 quedan suspendidos durante 12 meses, tras concluir que el Clutch Disengagement System del coche de Liam Lawson incumplió el artículo C9.3 y convirtió en evitable la bandera roja del único entrenamiento del GP de Canadá.
Los comisarios determinaron que el VCARB 03 de Lawson se detuvo en los primeros 10 minutos de la FP1 por una fuga hidráulica causada por una unión rota. A partir de ahí, el problema dejó de ser solo la avería: cuando un comisario activó el CDS, el sistema no liberó el embrague y el coche no pudo moverse, de modo que una neutralización inicial bajo Virtual Safety Car acabó elevándose a bandera roja.
En su resolución, la FIA calificó el caso de “un asunto serio” y dejó clara la relevancia deportiva y operativa del fallo. Los comisarios señalaron que el incidente “provocó que la sesión se interrumpiera con bandera roja” y añadieron que, “si el sistema hubiera funcionado como prevé el reglamento, el incidente podría haberse resuelto rápidamente mediante el despliegue del Virtual Safety Car”.
La explicación técnica del equipo, recogida en la audiencia posterior a la FP1 con Lawson, representantes de Racing Bulls, el delegado técnico de la FIA y el ingeniero electrónico de la FIA, fue que el CDS de este coche cumplía dos funciones. La primera era la reglamentaria, liberar el embrague con el coche parado y el motor detenido. La segunda estaba vinculada al sistema anti-stall. Precisamente ese doble uso quedó en el centro del caso.
La resolución añade que el delegado técnico de la FIA ya había advertido a Racing Bulls en 2025 sobre el diseño del CDS de sus coches y expresó de nuevo su preocupación por ese doble propósito en el monoplaza de Lawson. Ese antecedente agravó la lectura del caso, porque la FIA no solo vio un fallo puntual en Montreal, sino un problema en un sistema obligatorio sobre el que el equipo ya había sido avisado.
La investigación también dejó al descubierto carencias en la intervención de pista. Según recogieron los comisarios de la declaración de Lawson, “en contra de sus instrucciones y de la práctica habitual, los comisarios intentaron empujar el coche cuando estaba parado”, y el comisario que trató de activar el CDS estaba intentando pulsar un botón de la cámara onboard en lugar del propio botón del sistema. Aun así, la FIA subrayó que eso no cambiaba el fondo del asunto, porque el CDS tampoco funcionó cuando fue activado.
Esa combinación entre un sistema reglamentario defectuoso y una actuación imperfecta de los comisarios llevó a la FIA a ampliar el foco más allá de la sanción económica. En su escrito, concluyó que “se requiere más formación en esta área” y apuntó que el documento “FIA Single Seater Recovery Specifications”, aunque claro y detallado, probablemente necesita complementarse con formación práctica por parte de los organizadores.
© Jonathan Borba