La admisión de Toto Wolff tras el GP de Bélgica de que Mercedes tiene la unidad de potencia más potente ha reabierto de lleno la polémica sobre el sistema ADUO de la FIA, que había señalado a Red Bull como referencia del motor de combustión y dejó a Mercedes con margen extra de desarrollo.
El jefe de Mercedes lanzó el mensaje con claridad después de Spa. Primero, en F1 TV, aseguró que Mercedes tenía el motor más potente. Después fue aún más explícito al defender el conjunto técnico de la marca: “Tenemos la unidad de potencia más potente. Tenemos un coche fuerte capaz de ganar”.
Ahí está el núcleo de la controversia. El ADUO, el programa de Additional Development and Upgrade Opportunities introducido por la FIA para 2026, no evalúa la unidad de potencia completa, sino solo la potencia del ICE, el motor de combustión interna. Bajo ese criterio, Red Bull fue considerada la referencia en esa área y por eso no recibió oportunidades extra de mejora, mientras Mercedes y otros fabricantes sí obtuvieron al menos un token de desarrollo.
La declaración de Wolff habría sido llamativa por sí sola, pero en Bélgica encontró además respaldo en el otro lado del debate. Laurent Mekies, jefe de Red Bull, coincidió con la lectura del austriaco al afirmar a RacingNews365: “Creo que Toto tiene razón”. Mekies añadió: “También creo que ellos tienen más potencia”.
El dirigente francés fue más allá al describir lo visto en Spa. Según explicó, Mercedes volvió a disfrutar de “una ventaja considerable en recta”, algo que, a su juicio, no fue exclusivo del fin de semana belga. En un trazado como Spa, esa diferencia simplemente se hizo más visible por las características del circuito.
Esa coincidencia entre Wolff y Mekies aumenta la presión sobre la evaluación de la FIA. Karun Chandhok, analista de Sky F1, dijo que si estuviera en Red Bull estaría “llamando inmediatamente a la FIA”. Para el expiloto, solo caben dos lecturas: o Red Bull tiene realmente el mejor motor de combustión, o ha perdido “una batalla política” que permitió a Mercedes recibir esa mejora. Su conclusión fue más dura aún: “Lo mires como lo mires, sienten que han salido perdiendo”.
El debate no llega en un vacío. Tras semanas de conversaciones internas sobre el resultado del ADUO, Red Bull ya había contactado con la FIA, aunque hasta ahora no había señales visibles de un cambio. Por eso cobra especial importancia el calendario inmediato del sistema. Mekies recordó que “el segundo periodo se cierra en poco más de una semana en Budapest” y dejó abierta la incógnita: “Veremos qué pasa allí”.
Eso convierte la admisión pública de Wolff en algo más que una simple valoración postcarrera. Si Mercedes sostiene que tiene el paquete de potencia más fuerte y Red Bull sigue clasificada como referencia del ICE, la siguiente ventana del ADUO queda bajo un foco todavía mayor para ambos fabricantes y para la propia FIA.
© Jonathan Borba