Nelson Piquet Jr ha vuelto a abrir la herida de Crashgate al asegurar que poner su carrera en manos de Flavio Briatore fue “el mayor error” de su paso por la Fórmula 1, una decisión que vincula directamente con su caída en Renault y con el contexto del escándalo de Singapur 2008.
En una entrevista con SoyMotor.com, el ex piloto brasileño fue tajante sobre la figura que entonces concentraba tanto poder en su trayectoria como en la estructura francesa. “El mayor error para mí fue tener a Flavio como mánager, como mentor”, dijo Piquet Jr. También asumió la responsabilidad de aquella elección junto a su entorno más cercano: “Ese fue nuestro error, el mío y el de mis padres, no tener a alguien en quien pudiéramos confiar”.
Piquet sostuvo que ni él ni su familia tuvieron una figura independiente que velara por sus intereses en un momento decisivo de su carrera. “Deberíamos haber tenido a alguien para aconsejarnos, para proteger mis intereses”, explicó. Su retrato de Briatore fue el de un gestor volcado en el conjunto de su negocio, no en el desarrollo de un solo piloto: “Tenía seis, siete u ocho pilotos... yo era solo un número en el juego”. Según su versión, el italiano “hacía lo que necesitaba con el puzle para maximizar los beneficios”.
La acusación tiene un peso especial por todo lo que ocurrió después. Piquet Jr llegó a la parrilla con Renault en 2008 y disputó 28 grandes premios con el equipo, antes de ser apartado durante el parón veraniego de 2009 tras quedar a la sombra de Fernando Alonso. En otra de sus reflexiones sobre aquel periodo, aseguró que Briatore rompió su contrato y que fue “un error poner mi carrera en manos de Flavio; solo buscaba el beneficio”. Su sustituto fue Romain Grosjean.
La relación entre ambos quedó marcada para siempre por el Gran Premio de Singapur de 2008. Tras ser despedido por Renault en 2009, Piquet informó a la FIA sobre las circunstancias del accidente deliberado que provocó en Marina Bay, una maniobra que favoreció la estrategia de Alonso y que terminó destapando uno de los mayores escándalos de la historia reciente de la categoría. La investigación derivó en inmunidad para el brasileño y en una sanción de la FIA contra Briatore que más tarde fue anulada por un tribunal francés.
La reaparición pública de estas declaraciones coincide, además, con el regreso de Briatore al centro del paddock. A sus 76 años, el italiano vuelve a estar al frente de la operación de Enstone, ahora bajo el nombre de Alpine, como consultor nombrado bajo el impulso del entonces consejero delegado del Grupo Renault, Luca de Meo, y trabajando junto al director general Steve Nielsen.
Piquet, por su parte, rehízo su carrera lejos de la Fórmula 1. Fue campeón de Fórmula E en la temporada 2014-15 y, con 40 años, sigue compitiendo en resistencia, stock cars y turismos. Pero su etapa en los grandes premios, breve y marcada por la controversia, sigue inevitablemente unida a Briatore y a un episodio que vuelve a cobrar actualidad justo cuando el italiano ha recuperado influencia en la F1.
© Jonathan Borba