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Piastri llega a Barcelona bajo más presión

Oscar Piastri salió de Barcelona con un quinto puesto engañoso y más dudas sobre su momento en McLaren, después de terminar a unos 35 segundos de Lando Norris, tercero, en una carrera en la que solo ganó dos posiciones por los abandonos de Andrea Kimi Antonelli y Charles Leclerc.

Más allá del resultado, su domingo dejó una imagen poco habitual dentro del equipo. Piastri no tuvo ritmo para pelear por el podio, fue perdiendo tiempo de forma constante y nunca encontró una respuesta frente al paso de Norris, que sí pudo presionar en ciertos momentos a Mercedes. En un arranque de temporada en el que ambos habían estado mucho más cerca, la diferencia final en Barcelona abrió de nuevo el debate sobre su pérdida de impulso.

El propio piloto reconoció que salió de la carrera sin una explicación clara. Oscar Piastri, piloto de McLaren, respondió con un “No realmente” cuando se le preguntó si ya entendía por qué había cedido tanto tiempo, y explicó que probó “muchas cosas diferentes” pero se encontró “muchos problemas distintos”. Su principal señalamiento fue hacia el agarre y la degradación: dijo que tuvo “grandes dificultades con el grip y, por supuesto, también con el desgaste de los neumáticos” y admitió que “de momento no tengo respuestas”. También restó importancia a las diferencias de reglaje, al asegurar que solo hubo cambios menores.

Piastri describió una carrera en la que ninguna corrección se consolidó. Hubo algunas vueltas que se sintieron mejor, pero, según explicó, eso solía pagarse pocas vueltas después. Su balance fue el de “una tarde nada fácil”, con el único consuelo de haber limitado daños en puntos.

Ese contexto alimentó las críticas de Nico Rosberg y Jacques Villeneuve, dos campeones del mundo que interpretaron Barcelona como otra señal de un bajón más amplio. Rosberg, campeón de 2016, dijo en Sky Sports que a Piastri “últimamente no le están yendo muy bien las cosas” y que su “valor de mercado ha caído un poco en las últimas semanas y meses”. También apuntó a un problema de adaptación técnica, al sostener que con “estas nuevas regulaciones, estos coches nuevos, Oscar no se siente cómodo todavía”.

Villeneuve fue aún más duro. El campeón de 1997 sostuvo que la tendencia ya venía de la temporada pasada, cuando Piastri pasó de ser uno de los nombres más comentados del paddock a desaparecer del foco. Dijo que “se vino abajo, su rendimiento cayó y no se ha recuperado”, y resumió la dureza del entorno con otra idea más directa: “Ya nadie habla de él”.

La dureza de esas valoraciones contrasta con unos números bastante menos concluyentes dentro de McLaren. Según los datos de la temporada, Piastri sigue por delante de Norris por 4-3 tanto en clasificación como en resultados de carrera, ambos suman dos podios y solo cinco puntos les separan en el campeonato. Barcelona, por tanto, no cerró esa batalla interna, pero sí reforzó la sensación de que el australiano ha perdido peso en el relato del inicio de curso.

Piastri tampoco descargó toda la responsabilidad sobre sí mismo. Después de la carrera admitió que McLaren también tiene cosas que corregir y señaló que Ferrari fue especialmente fuerte en estas condiciones. Explicó que en las últimas carreras “ellos han estado un paso por delante” y añadió que, en un día de poco agarre y con mucha exigencia para gestionar los neumáticos, las características del Ferrari jugaron claramente a su favor. Aun así, incluyó su propio rendimiento en el diagnóstico: “Nosotros también tenemos cosas que mejorar, y yo también tengo cosas que mejorar”.

Eso deja a Piastri en una posición incómoda tras Barcelona. Los datos todavía sostienen que su pulso con Norris sigue abierto, pero un fin de semana sin ritmo, sin respuestas inmediatas y con críticas públicas de ese calibre vuelve a poner el foco en si puede recuperar la autoridad competitiva que había mostrado dentro de McLaren.