Lewis Hamilton ganó el GP de Barcelona-Catalunya para lograr su primera victoria con Ferrari, poner fin a una racha de 41 carreras sin triunfos y admitir después que había llegado a temer que ya no tuviera nivel para volver a ganar en Fórmula 1.
El británico de 41 años firmó en Barcelona la victoria número 106 de su carrera, la primera con Ferrari en su 31º intento con la escudería, en una actuación sostenida por un pilotaje impecable y una estrategia decisiva de tres paradas. Era el resultado que llevaba buscando desde su llegada al equipo italiano y que convierte el fin de semana en algo más que un simple éxito aislado.
Hamilton reconoció que la espera había abierto dudas reales sobre su capacidad para regresar a lo más alto. “Después de un año como el pasado, hubo momentos en los que pensé: ‘Uf, quizá sea verdad que cuando llegas a cierto punto, lo pierdes’”, dijo el siete veces campeón del mundo. “He demostrado que no. Siempre lo tienes. Hace falta trabajo, perseverancia y creer constantemente en ti mismo para volver a conectar con tu interior.”
Esa reivindicación llegó tras un arranque complicado en Ferrari y bajo una crítica que, según explicó, también le pasó factura. “Soy humano. Hay momentos en los que veo esas cosas, momentos en los que permití que me afectaran profundamente”, dijo Hamilton, antes de explicar cómo se apoyó en su entorno más cercano. “Pasé mucho tiempo con mi familia, mucho tiempo con amigos, con gente real que me conoce y que nunca dudó de mí. Luego me puse en misión desde el día de Navidad. El entrenamiento que hice fue más duro que cualquier cosa que hubiera experimentado.”
La dimensión personal del momento también quedó expuesta nada más bajarse del coche. Mientras caminaba hacia el corralito, el fotógrafo de F1 Kym Illman relató desde el paddock que escuchó a Kim Kardashian hablar con Hamilton por FaceTime. Según Illman, Kardashian le dijo: “Lo has bordado. Estamos muy orgullosos de ti. Estamos muy emocionados”, antes de preguntarle cómo se sentía. Hamilton respondió con una sola palabra: “Increíble”.
Toto Wolff, jefe de Mercedes y durante años una de las figuras clave de la carrera de Hamilton, interpretó el triunfo como el resultado de varios factores acumulados. “Trabajo duro”, dijo al ser preguntado por la mejoría del piloto. También apuntó al plano personal: “Quizá la novia ayuda”. Wolff añadió que una vida estable fuera de la pista puede marcar diferencias. “Si están en un buen momento, ganas.”
Wolff también subrayó lo que significaba este resultado después de los meses más difíciles. “Enhorabuena a Lewis. Ha trabajado muchísimo y ha pasado por momentos muy complicados, sobre todo el año pasado, así que sinceramente me alegro por él”, dijo. Ese reconocimiento, unido a la propia confesión de Hamilton sobre sus dudas, coloca la victoria de Barcelona como una respuesta directa a quienes cuestionaban si todavía podía reconstruirse en Ferrari y volver a ganar al máximo nivel.
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