Lando Norris admitió en Barcelona que defender su título de Fórmula 1 es ahora mismo "prácticamente imposible", después de que el arranque de la temporada 2026 se haya hundido entre averías y le haya dejado sexto del Mundial, a 98 puntos del líder Andrea Kimi Antonelli.
El vigente campeón llegó al GP de España con solo seis grandes premios disputados y un balance ya muy dañino para cualquier aspirante al título. Norris no ha visto la bandera a cuadros en la mitad de esas carreras, en un inicio de curso marcado por el doble no arranque de McLaren en China por problemas eléctricos de la unidad de potencia y por sus abandonos consecutivos en Canadá y Mónaco por nuevas averías del motor Mercedes.
Ante los medios en el circuito de Barcelona-Catalunya, incluidos RacingNews365 y Crash.net, el piloto de McLaren dejó claro hasta qué punto ese patrón ha condicionado su temporada. "Todo esto hace que cualquier defensa del título sea prácticamente imposible por el momento", dijo. "Nos duele a mí, pero también a todo el equipo. Todos queremos darnos otra oportunidad de defender el de Constructores y el de Pilotos, pero por el momento es imposible".
Norris explicó que el daño no se limita a los puntos perdidos. La sucesión de problemas le ha impedido construir confianza en el MCL40 y encontrar continuidad en pista. Al principio del año todavía pensaba que McLaren podía remontar durante la parte central de la temporada, pero esa idea se ha debilitado porque, cuando "siguen saliendo mal las cosas", no puede ganar confianza en el coche ni probar soluciones nuevas. En ese contexto, también admitió que duele verse fuera de la pelea por victorias y podios.
La frustración quedó todavía más expuesta tras su abandono en Mónaco. Norris contó entonces que durante la carrera escuchó fallos en "el motor, el turbo y la batería" antes de recibir la orden de retirar el coche, y señaló directamente a McLaren y a Mercedes High Performance Powertrains por una fiabilidad insuficiente. "Entre HPP y McLaren, tenemos que hacer un trabajo mejor, porque sencillamente no es lo bastante bueno", afirmó.
Pese al golpe que supone verse tan pronto tan lejos de la cabeza, Norris no ha renunciado del todo a la velocidad del coche. En Barcelona insistió en que todavía cree que McLaren puede ganar y recordó que el equipo tuvo ritmo para haber vencido en Miami. Pero esa esperanza convive ahora con una realidad mucho más dura: Antonelli ha aprovechado cada tropiezo, encadena el impulso de un líder sólido y ha abierto una brecha de 98 puntos sobre el campeón reinante cuando apenas se ha completado un cuarto de la temporada.
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