Laurent Mekies confirmó en Miami que habló directamente con Zak Brown para cerrar el cruce público sobre el futuro papel de Gianpiero Lambiase en McLaren, después de que Red Bull describiera su destino de una forma distinta a la anunciada oficialmente por el equipo de Woking.
La fricción nació tras confirmarse que Lambiase, actual ingeniero de carrera de Max Verstappen, dejará Red Bull en 2028, cuando expire su contrato, para incorporarse a McLaren como Chief Racing Officer. En el fin de semana del GP de Miami, Mekies fue más allá al explicar la salida de uno de los hombres clave de Red Bull y afirmó que “GP tuvo una oportunidad extraordinaria” y que “va a ser jefe de equipo allí”, una interpretación que chocó con el mensaje de McLaren, que había precisado que Lambiase reportará a Andrea Stella.
La respuesta de Brown llegó con ironía. Zak Brown, CEO de McLaren Racing, dijo que Mekies “al parecer, sabe algo que yo no sé” y reiteró de inmediato que Stella seguirá al mando. “Ya tengo uno estupendo, el mejor del pit lane, Andrea Stella”, señaló, antes de presentar el fichaje de Lambiase como un refuerzo de estructura a largo plazo. Brown sostuvo que su trabajo consiste en atraer el mejor talento y fortalecer al equipo “en el muro, en la fábrica o donde sea necesario”, no en preparar un relevo en la dirección.
Mekies rebajó el tono después del intercambio y dejó claro que no quería alimentar una disputa pública. Laurent Mekies, jefe de equipo de Red Bull, explicó ante medios como RacingNews365 que habla “muy a menudo” con Brown y con otros responsables del paddock, y añadió que “ninguno de nosotros quería entrar en un ping-pong mediático sobre esto, así que tuvimos una buena conversación y seguimos adelante”. Con esa charla, Red Bull y McLaren dieron por cerrado un episodio que había elevado innecesariamente la tensión entre dos rivales directos.
Más allá del malentendido, la marcha de Lambiase sí supone un problema real para Red Bull. Mekies admitió que el equipo ha perdido a varias figuras importantes en los últimos “tres o cuatro años” y que no quiere ponerse a la defensiva ante esa realidad. Aun así, insistió en que la salida de “GP” se puede gestionar porque la estructura dispone de “un par de años” para preparar su reemplazo.
Ese plazo encaja con la estrategia de personal que Red Bull asegura haber convertido en prioridad. Mekies dijo que el objetivo principal es “crear el entorno para retener, desarrollar y atraer al mejor talento del pit lane” y defendió que el equipo sigue teniendo profundidad técnica “departamento por departamento”. Citó a Ben Hodgkinson en el área de motor y a Pierre Waché en chasis como referencias internas de esa base.
Su plan pasa primero por promocionar desde dentro y, cuando falten perfiles concretos, acudir al mercado. En esa línea, recordó cambios recientes en la organización, con más responsabilidades para Ben Waterhouse y la próxima incorporación de Andrea Landi desde Ferrari y Racing Bulls. El mensaje de Red Bull es que la salida de Lambiase abre una baja sensible, pero no una grieta imposible de cubrir, en un momento en que también ha necesitado desactivar cualquier ruido añadido con McLaren para centrarse en cómo absorber otra pérdida clave.
© Jonathan Borba