Allan McNish aseguró que su debut oficial como director de carreras de Audi en el GP de Miami 2026 fue uno de los momentos de mayor nerviosismo de toda su carrera, en una primera aparición marcada por la presión de asumir de inmediato el puesto que dejó Jonathan Wheatley.
El escocés explicó que la tensión no se limitó a la actividad en pista. Según contó en Miami, se sintió “más nervioso que en cualquier otro momento” porque, además de la operativa del fin de semana, tuvo que atender una carga extra de compromisos vinculados al mayor evento del equipo en términos de marketing y comunicación. “Entonces estuve involucrado en muchas áreas además de la operación de carrera. Eso aumenta la presión. Necesito intentar equilibrarlo mejor todo”, dijo.
McNish asumió el cargo a partir de la cuarta prueba de la temporada 2026, justo después de la salida repentina e inmediata de Wheatley de la dirección del equipo. Su estreno llegó, además, en un fin de semana especialmente exigente para una estructura que todavía está asentando su funcionamiento en Fórmula 1.
Mattia Binotto, responsable del proyecto de Audi en la categoría, defendió la elección de McNish como una solución natural para reforzar el muro. Explicó que su perfil encajaba por la combinación de experiencia como piloto, su pasado como jefe de equipo en Fórmula E y su conocimiento interno de la marca. “Allan es una buena persona, un buen piloto, conoce muy bien a Audi, sabe de carreras y el lenguaje de los pilotos”, señaló Binotto.
El italiano añadió que esa experiencia también pesa fuera del coche. Recordó que McNish entiende lo que significa trabajar en el pit-wall, conoce el paddock, a los periodistas y está implicado con los socios del proyecto, por lo que su incorporación fue una decisión fácil y un encaje claro dentro de la organización.
Ese respaldo se reforzó después de Miami, un fin de semana que Binotto describió como un “bautismo de fuego” por los problemas que Audi encontró en pista. Pese a ese contexto, aseguró que McNish se integró de inmediato. “Puedo confiar totalmente en él como director de carreras, por su experiencia”, afirmó. También destacó que fue “un encaje fácil” desde la primera mañana y que incluso en una sesión complicada le vio sonriendo en el pit-wall, una señal de que el comienzo había sido positivo.
La apuesta tiene un efecto directo en la estructura diaria del equipo. Binotto dejó claro que no estará presente en todas las carreras y que McNish será quien represente a Audi en los circuitos. En ese escenario, su capacidad para absorber presión desde el primer fin de semana adquiere más peso para una escudería que, tras cuatro pruebas, es octava en el Mundial de Constructores con dos puntos.
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