McLaren ha situado su informe de sostenibilidad de 2025 alrededor de un objetivo poco habitual en la Fórmula 1: construir un monoplaza “totalmente circular”. La escudería británica presentó una Circular Car Roadmap desarrollada junto a Google y Deloitte para replantear cómo se diseña, fabrica y reutiliza el coche, con la ambición de reducir residuos e impacto ambiental en todas las fases del proceso.
El equipo definió esa hoja de ruta como un plan pionero dentro del deporte, concebido para abrir “un camino para replantear cómo se diseñan, fabrican y reutilizan los coches de carreras”. Según McLaren, la idea de un coche circular pasa por reutilizar materiales y eliminar excesos de fabricación, rediseñando todo el ciclo “desde el desarrollo hasta la reutilización de componentes”. La compañía añadió que el plan busca combinar tecnologías ya disponibles con una perspectiva a futuro sobre posibles cambios regulatorios.
McLaren respaldó ese cambio con cifras de su actividad en 2025. En comparación con 2024, aseguró haber reducido un 14% la generación total de residuos y un 40% la eliminación de residuos peligrosos vinculados a la fabricación de componentes compuestos. También mantuvo un 22% de circularidad en la producción del chasis de su coche de F1, apoyándose en metales reciclados, materiales de base biológica, reciclaje de residuos generales y reutilización de líquidos considerados peligrosos.
Zak Brown, CEO de McLaren Racing, enmarcó el proyecto dentro del crecimiento global del campeonato. “A medida que nuestro deporte sigue creciendo en todo el mundo, es aún más importante que trabajemos duro para reducir nuestro impacto general en el planeta y la presión sobre los recursos globales”, dijo. Sobre la colaboración con sus socios, añadió que está “entusiasmado” con el trabajo que McLaren está haciendo con Deloitte y Google para continuar su misión de construir un coche de Fórmula 1 completamente circular.
Kim Wilson, directora de Sostenibilidad de McLaren Racing, sostuvo que el avance de 2025 demuestra que la lógica competitiva del equipo ya se está trasladando a resultados medibles fuera de la pista. Wilson afirmó que lo que más le enorgullece es ver cómo la mentalidad de rendimiento de McLaren se ha traducido en “progreso real en sostenibilidad”, y señaló que ese avance llega cuando “los datos, la colaboración y las ganancias marginales se unen para impulsar un progreso más rápido en los desafíos que más importan”.
Para McLaren, la relevancia del proyecto no está solo en el mensaje, sino en lo que puede cambiar en la fabricación de sus futuros coches. Si esa hoja de ruta se convierte en un modelo operativo, el equipo no solo habrá reducido residuos en su producción actual, sino que habrá empezado a redefinir la forma en que un monoplaza de Fórmula 1 se concibe, se construye y se reutiliza.
© Jonathan Borba