Arvid Lindblad aseguró que su entendimiento con Liam Lawson está siendo natural y productivo en Racing Bulls, una conexión que el propio debutante vincula directamente con la capacidad del equipo para responder al gran cambio reglamentario de la Fórmula 1 en 2026.
El británico, único rookie de la parrilla esta temporada, ha llegado al campeonato dejando impacto inmediato. Sumó puntos en su debut con un octavo puesto en Australia y, tras las tres primeras citas del año, ocupa la 11ª posición del campeonato. En un curso marcado por normas técnicas completamente nuevas, su rápida integración con Lawson se ha convertido en un activo importante para una escudería que también estrena alineación.
Lindblad explicó que la convivencia dentro del equipo está siendo sencilla desde el principio. “Ha sido divertido”, dijo Arvid Lindblad, piloto de Racing Bulls, al hablar de su relación con Lawson. “Nos conocemos desde los primeros días del programa, así que lo recuerdo rodando en Whilton Mill, pero sí, ha sido divertido y creo que nos hemos llevado bien”. También destacó que compartir garaje con el neozelandés ha ayudado al ambiente general: “Nos conocemos desde hace tiempo, lo que siempre ayuda, y ha habido muy buena energía en el equipo. He disfrutado compartiendo garaje con Liam. Creo que hemos encajado muy bien y también hemos ayudado a empujar al equipo hacia delante”.
Lawson trasladó una impresión muy parecida. Liam Lawson, piloto de Racing Bulls, explicó a Motorsport.com y a otros medios seleccionados que la adaptación entre ambos “ha sido bastante fluida y sin problemas” y que “todo ha ido realmente muy bien”. También puso en valor el rendimiento de su nuevo compañero desde su llegada: “Arvid ha hecho un buen trabajo llegando en su primer año para poder hacerlo”.
La importancia de esa relación va más allá del ambiente en el garaje. Con el reinicio técnico de 2026, ambos pilotos coinciden en que la comunicación interna tiene un peso directo en el rendimiento. Lawson señaló que, con estas nuevas reglas, “mucho depende de nosotros, de trabajar juntos, de intentar comunicarnos bien y de dar al equipo lo que necesita para desarrollarse con este reglamento”. Lindblad fue en la misma línea al subrayar que “tener una opinión unificada y poder discutir las cosas y realmente dar un feedback claro al equipo ha sido positivo”.
Ese contexto hace especialmente relevante el arranque de Racing Bulls. El equipo de Faenza es uno de los dos únicos de la parrilla con una alineación completamente nueva en 2026 y ha comenzado el año con solidez. Es séptimo en el campeonato de constructores, a solo dos puntos de Red Bull, y ha logrado que sus dos pilotos terminen todos los grandes premios disputados hasta ahora, con la única excepción del abandono de Lindblad en el Sprint de Shanghái.
Los resultados también respaldan la sensación de estabilidad. Lindblad ya puntuó en Australia en su primera carrera, mientras Lawson sumó puntos tanto en el Sprint como en el Gran Premio de China y volvió a hacerlo en Japón. En una zona media muy apretada, que el único novato de la temporada se haya adaptado tan rápido y que su relación con Lawson esté facilitando una dirección técnica clara da a Racing Bulls una ventaja inmediata en una fase del campeonato en la que entender antes que los demás el nuevo reglamento puede marcar la diferencia.
© Jonathan Borba