Charles Leclerc ha identificado la unidad de potencia de Ferrari como la principal razón por la que la Scuderia no está convirtiendo su sólido arranque de 2026 en una amenaza real para Mercedes, pese a seguir siendo su perseguidor más cercano.
Ferrari es segunda en el Mundial de constructores con 90 puntos, 45 menos que Mercedes, después de tres carreras en las que ha terminado tercera en todas. Ese balance confirma una base competitiva, pero también deja claro el problema: Mercedes ha ganado hasta ahora todas las pruebas y ya ha abierto una ventaja importante en un momento muy temprano de la temporada.
Leclerc, piloto de Ferrari, fue directo al señalar dónde está la diferencia. Ante los medios, incluidos RacingNews365, afirmó que “la optimización de la unidad de potencia es probablemente la mayor diferencia entre Mercedes y nosotros en este momento”. También admitió que no se trata solo de ajustes: “También está la potencia pura, y ahí es donde estamos en déficit respecto a ellos actualmente”.
Esa lectura es especialmente relevante con la normativa de 2026, en la que la gestión de la energía y el equilibrio entre las partes térmica y eléctrica de la unidad de potencia tienen un peso decisivo en el rendimiento. Ferrari, según Leclerc, tiene una buena base en otras áreas, pero está pagando esa carencia justo en el apartado más sensible frente al actual referente.
Aun así, el monegasco no da por cerrada la lucha. Preguntado sobre si Ferrari puede alcanzar a Mercedes en 2026, respondió: “Todavía estamos muy al principio de la temporada, así que sí, creo que es posible”. Al mismo tiempo, rebajó cualquier optimismo fácil al admitir que “es un reto enorme” porque Mercedes “no se está relajando y seguirá empujando muy fuerte”.
Leclerc también dejó claro que el coche no nace de una mala plataforma. Explicó que Ferrari empieza a tener “una imagen bastante clara” de las características que debe mejorar y defendió que “desde el punto de vista del chasis, es un coche bastante sólido. Probablemente esa ha sido nuestra fortaleza hasta ahora”. Esa combinación dibuja el problema de Ferrari con bastante nitidez: tiene un chasis competitivo, pero no un paquete completo capaz de sostener el pulso con Mercedes.
La otra posible vía para recortar terreno pasa por el sistema de Additional Development and Upgrade Opportunities. Tras el GP de Miami, las unidades de potencia que estén un 2% por detrás de la referencia podrán introducir una mejora de motor en 2026 y 2027, mientras que las que estén un 4% por detrás tendrán derecho a dos por año. Si los cálculos de Ferrari confirman ese déficit frente a Mercedes, esa ventana regulatoria puede convertirse en una herramienta clave para reducir una desventaja que ya está condicionando su pelea por ambos títulos.
© Jonathan Borba