Charles Leclerc aseguró que su accidente y abandono cuando rodaba tercero en el Gran Premio de Mónaco se debieron a un grave fallo de frenos en su Ferrari tras el Safety Car, e insistió en que los datos dejan claro que no fue un error suyo.
El piloto de Ferrari explicó después de la carrera que tres de sus cuatro frenos dejaron de funcionar. Según su relato, el delantero izquierdo era el único que trabajaba con normalidad, el delantero derecho funcionaba “a medias” y los dos traseros “no funcionaban en absoluto”. Leclerc añadió que en los datos “no hay desaceleración en absoluto” y que era “como si las pinzas no estuvieran en el coche”.
Leclerc rechazó que el origen real del accidente estuviera en el asfalto degradado de la pista. En declaraciones a Sky Sports F1, admitió que “no ayuda tener un asfalto que se está levantando, pero los datos hablan por sí solos”, antes de dejar claro que no pensaba asumir la culpa. “Siempre he sido muy honesto, y por muchos errores que cometa, odiaría mirarme al espejo y verme inventando excusas”, dijo. “Pero hoy no voy a aceptar nada de eso”.
El monegasco describió además un comportamiento de frenada que convirtió el coche en algo impredecible. Dijo que los frenos delanteros mordían mucho más de lo esperado, mientras que detrás no había deceleración alguna. “Era como si no tuviera frenos traseros”, señaló. Su frustración fue más allá del resultado y apuntó al riesgo de la situación: “Hoy parezco un idiota. Y cuando pareces un idiota por un error tuyo, no pasa nada. Pero esto roza lo peligroso”.
El problema, según Leclerc, se agravó durante el primer periodo de Safety Car y ya no hubo manera de recuperarlo. “En cuanto hice el Safety Car, tres de mis cuatro frenos dejaron de funcionar”, explicó. Contó que probó “muchas acciones en el coche” para intentar arreglarlo, pero “no había solución”. Incluso afirmó que la única alternativa teórica en la última curva era no frenar, algo que solo habría provocado otro accidente en la curva 1.
No era una dificultad nueva. Leclerc ya venía hablando de inconsistencia en los frenos desde el Gran Premio de Canadá, y en Mónaco arrastró el mismo problema durante todo el fin de semana. En los entrenamientos del viernes bloqueó ruedas y tuvo que irse por la escapatoria en Mirabeau, mientras que en clasificación se quejó de que los frenos eran “extremadamente inconsistentes” y de que estaba “sufriendo muchísimo”. También explicó que, con temperaturas bajas en los neumáticos y un coche siempre al límite, esa falta de consistencia se había convertido en “una pesadilla absoluta”.
Ferrari, al menos, cree tener ya una salida. Leclerc dijo que el equipo tiene “la solución en casa” y que a partir de la próxima carrera en Barcelona pasará a una configuración en la misma dirección que la utilizada por Lewis Hamilton. Lo que busca, por encima de todo, es estabilidad. También afirmó que Fred Vasseur, jefe del equipo Ferrari, y Jérôme d’Ambrosio, director adjunto del equipo, revisaron los datos tras Mónaco y coincidieron en que el diagnóstico del problema de frenos era claro.
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