Liam Lawson asegura que Racing Bulls ha empezado a sufrir uno de los grandes quebraderos de cabeza técnicos de la Fórmula 1 de 2026, el delicado equilibrio entre atacar a fondo y gestionar la batería en clasificación, un problema que hasta ahora se asociaba sobre todo a los equipos punteros y que se hizo mucho más visible tras las mejoras introducidas en Japón.
El piloto de Racing Bulls explicó que la dificultad central está en decidir cuánta prestación extraer del coche en curva sin comprometer el resto de la vuelta. Lawson dijo a medios, entre ellos RacingNews365, que “la cosa principal es que hay una diferencia bastante grande, y un equilibrio entre cuánto rendimiento extraes en las curvas, con el acelerador”, y subrayó que “especialmente cuando se trata de la clasificación frente a cuánto batería estás usando, esa ha sido la gran dificultad para nosotros como pilotos este año”.
Ese compromiso ha dejado una consecuencia poco intuitiva en los coches de 2026. Lawson resumió el problema con claridad: “Muy a menudo, acabas yendo más rápido por las curvas y luego más lento en la vuelta porque has usado más batería”, por lo que encontrar ese punto de equilibrio “es bastante difícil”.
Hasta hace poco, Racing Bulls parecía relativamente al margen de ese fenómeno. Lawson señaló que con su coche era “definitivamente menos tema que para otros equipos, especialmente los de arriba”, porque los monoplazas de cabeza tienen más carga aerodinámica y “son un poco más rápidos”, lo que les expone más a esta clase de compromiso energético.
Pero esa ventaja relativa se está reduciendo a medida que Racing Bulls gana rendimiento. Lawson admitió que el equipo ya empieza a encontrarse con el mismo problema: “Sin duda es algo que, a medida que nos volvemos más rápidos, lo estamos encontrando más”, y situó un punto de inflexión concreto en Suzuka: “Personalmente, creo que en Japón estaba empezando a ser más un tema”.
La lectura de Lawson encaja con un debate que ha marcado este arranque de reglamento. La FIA tiene previstos cambios para Miami con la intención de aliviar una tendencia que complica tanto la conducción como la lectura de las vueltas de clasificación. Para Racing Bulls, la consecuencia es clara: acercarse a los mejores no solo exige más velocidad, sino aprender a usar la energía en el momento justo para que una vuelta rápida no se convierta, paradójicamente, en una vuelta más lenta.
© Jonathan Borba