© Jake Archibald from London, England

Lawson acusa a Red Bull tras su caída en 2025

Liam Lawson ha acusado a Red Bull de arruinar su última carrera con el equipo con una apuesta extrema de reglajes en el GP de China de 2025, planteada como una inversión para su futuro, antes de degradarle apenas unos días después tras solo dos fines de semana en el asiento.

En declaraciones al High Performance Podcast, Lawson explicó que Red Bull celebró una reunión el sábado por la noche en Shanghái y decidió salir desde el pit lane para introducir “un cambio que nunca harías en un fin de semana de carrera, un cambio normal multiplicado por diez”. Según el neozelandés, aquella prueba “destruyó básicamente nuestra carrera” porque “el coche era muy difícil de pilotar” y “se cargaba los neumáticos delanteros”.

El punto central de su relato es que aceptó ese experimento porque se le presentó como una herramienta para ayudarle a él y al equipo a entender mejor el RB21. Lawson aseguró que en ese momento dentro de Red Bull “colectivamente no estábamos nada contentos con el coche”, que “Max no estaba contento” y que la idea era intentar algo “bastante salvaje” para encontrar una dirección que hiciera el coche más fácil de conducir.

Esa decisión llegó en un contexto ya muy condicionado para su breve etapa en Red Bull. Lawson dijo que solo tuvo “medio día en Jerez” antes de empezar la temporada y que los test de Baréin también estuvieron “muy comprometidos”. A eso añadió que no había corrido antes ni en Albert Park ni en Shanghái. En Melbourne, además, perdió la FP3 por un problema de motor cuando el plan era completar dos tandas con blandos antes de la clasificación, así que afrontó la sesión sin rodar con ese compuesto y cometió errores al intentar recuperar el terreno perdido.

China, además, era un fin de semana al sprint en un circuito desconocido para él. Lawson describió el cambio de reglajes como “una especie de disparo en la oscuridad” y admitió que la posibilidad de que funcionara en una carrera completa era “muy baja”. Aun así, dijo que lo asumió porque le explicaron que serviría “para el futuro” y que, saliendo ya desde atrás, el daño inmediato estaba hecho de todos modos.

Lo que cambió por completo el sentido de aquella apuesta fue lo que ocurrió después. Lawson contó que regresó al Reino Unido para trabajar en el simulador el martes o el miércoles posteriores y que el lunes recibió la llamada de Red Bull para comunicarle el cambio con Yuki Tsunoda. “Si me hubierais dicho antes de la carrera que íbamos a correr con este coche loco en tu última carrera con Red Bull o que íbamos a correr con el reglaje que habías usado todo el fin de semana, ¿qué creéis que habría dicho?”, afirmó.

Lawson dejó claro que sigue considerando injusta la lectura que se hizo de aquel rendimiento. “Luego se utilizó ese rendimiento contra mí”, dijo. “No aceptaré que se me juzgue por eso”. Su argumento es que se le evaluó sobre dos carreras en dos pistas en las que nunca había pilotado, con una preparación limitada y con una decisión técnica en China que, según su versión, priorizaba información para el equipo por encima del resultado inmediato.

También describió el golpe personal que le dejó aquella decisión. Dijo que la forma en que se produjo todo fue tan dura que durante el resto de 2025 “incluso fingí que nunca había pasado”, y lo presentó como una ruptura de confianza en “un deporte tan de equipo” después de que Red Bull le sustituyera por Tsunoda tras Australia y China.